Este sábado 7 y domingo 8 a las 22:30, se realizará en el Parque Avellaneda el tributo a Stevie Wonder, pero antes de salir al escenario, Nick Homes, el músico inglés detrás del homenaje, dialogó en exclusiva con Yo Rioja sobre los porqué del espectáculo y su profunda y espiritual relación con la música del gran artista ciego de Michigan.

Nick Homes Foto José Luis Carrizo

Nick Holmes
Foto José Luis Carrizo

Nick Homes nos espera solo en los salones vacios de la gran casa solariega que él y su mujer -la pianista riojana- Ana Robles poseen en el centro de la ciudad y que hasta hace poco utilizaban como escuela de música. Que hoy ya no cumpla esa función se debe a que la pareja de músicos decidió dedicarse full time a la interpretación y a los proyectos musicales propias y por eso, la hermosa propiedad concocta entre sus paredes, entre otras cosas, el tributo a Stevie Wonder que se realizará este sábado a las 23:00 en el Parque Avellaneda.

Porque, como a todos, nos encanta la música, nos acercamos averiguar un poco más sobre el evento y sobre todo sobre el inglés cerebro de toda la operación. Quien nos recibe es hombre bajo, payo y de ojos claros que ni a palos parece tener la edad que dice -45 años- y cuya energía y verborragia rivalizarán con las de un adolescente de 15. Y no lo amedrenta el idioma tampoco. La entrevista se hizo en inglés pero Holmes no se le achica al español, que habla sin disminuir ni un ápice la velocidad aunque las palabras no lo acompañen del todo.

“¿Cómo surgió el tributo a Stevie Wonder? Bueno, estaba un día charlando con Georgina El Hage -dueña de Parque Avellaneda- y le dije: ´no le digas a nadie, pero tengo esta proyecto´, porque en ese entonces estaba trabajando en un proyecto en el que analizaba y escribía una canción de Stevi Wonder por día, y hay como 400 canciones, y entonces estamos hablando de un laburo, solo para conseguir el material crudo, de un año, pero entonces ella me dice: ´Nick, eso es increíble´, y agrega: ´deberías hacerlo en vivo, tenés a este tipo, Felipe Herrera, que es un vocalista increíble`, pero yo al principio no lo tomé tan en serio…”

Dani Soria Foto José Luis Carrizo

Dani Soria
Foto José Luis Carrizo

– Debo decir que estoy sorprendido, Nick, por este trabajo; es tan diferente de lo que suelen ser otros tributos…

Es que no se que no se que son otros tributos…

– Bueno, acá lo que veo es un laburo pesado de adaptar y reescribir la música de Wonder

Si, adaptar, hay un poco de eso pero no estoy seguro de que sea adaptarlo… tampoco la tocamos igual. Por ejemplo: tenemos a este cantante, Germán Gordillo, que canta en la banda “Nomad”… ¿lo conocés?

– Si, además tiene una trayectoria en musicales…

Exacto, y lo invitamos a cantar, pero en los coros. Y él me dice que nunca había escuchado la música de Steve Wonder en profundidad pero que ahora lo había agarrado, estaba fascinado con ella. Con mi esposa con mi esposa comentábamos justamente eso: es hermoso como la gente está descubriendo esta música. Con internet la gente esta cambiando, tiene acceso a cosas muy diversas.

En La Rioja tengo este problema, bueno, no es un problema, de que todo es muy tradicional. A mí me encanta lo tradicional y al principio estaba maravillado, pero también podemos quedar atrapados en la tradición, ¿me entendés?

– ¿Por qué Stevie Wonder como objeto del tributo?

Porque Setevie Wonder es como un gurú espiritual para mi.

-¿Por qué un gurú espiritual?

Porque cuando él habla sobre el universo, de que todo está basado en el amor, de que todos somos similares…. amo eso. Cuando yo llegue a La Rioja, estaba encantado de poder vivir en otro país, y esta ha sido una experiencia fantástica; pero en todos lados siempre hay gente que dice: “hey, Nick es inglés, habla otro idioma, es diferente”, y es algo que hacemos todos en algún momento, discriminamos: el es gordo, el flaco, ella cordobesa, ellos son chilenos. Y Stevie Wonder nos dice que todos somos lo mismo.

Es algo que Stevie desarrolló mucho durante la segregación Norteamericanas de los 60´s. Para él, si queremos la paz debemos tratarnos como hermanos; y me encanta que acá todos dicen “hermano” o “tío”, porque yo no me considero inglés sino una persona más. Él predica esto en sus canciones y, no quiero que la gente lo tome mal, pero cuando yo lo escucho siento esta energía divina… te aseguro: para mí es como ir a la iglesia.

Ana Robles Foto Jose Luis Carrizo

Ana Robles
Foto Jose Luis Carrizo

– Es muy profundo…

Sí. Cuando escucho a Steve Wonder siento el amor, no conozco otro artista que me produzca esa sensación con tanta fuerza. Y no digo que sea el único, puede ser Mercedes Sosa para vos, puede ser Spinetta, no importa, podría ser el fútbol o el arte, pero esa cosa que te transporta a un lugar donde “sientes”.

– Estamos hablando de una experiencia profundamente personal y espiritual que te permite trascender…

Trascender, sí, estas barreras que nos separan. Se crea un una conexión que no tiene nada que ver con lo material, que une a las personas. Pero aparte de todo eso, el tipo es un Músico tremendo, todo lo que puedo pensar de él es : “Aquí hay un hombre que tiene una profunda conexión con Dios y lo está transmitiendo, pasa a través de él ¿Cómo se explica sino que una persona a la edad de diez o nueve años tenga este talento, que lo atraviesa y lo transmite?

– ¿Cuando entraste en contacto por primera vez con su música?

Uh, tal vez tuviera seis o siete años.

– ¿Tan joven?

Si, el tipo ya era muy famoso y a mi madre le gustaba escuchar su música…

Jorge Castro Foto José Luis Carrizo

Jorge Castro
Foto José Luis Carrizo

– ¿Y a qué edad empezaste a estudiar música?

¿A estudiar? a los siete años. Y hay una historia muy graciosa al respecto: el primer instrumento que elegí fue la trompeta y no sabía porque había lo había escogido. Tenía dos teorías: una porque era ruidosa como la batería; y la otra, que desarrollé viviendo acá en Argentina, es que mi madre nunca me dio el pecho, me daba fórmula, y entonces ahora toco el saxo para compensar (risas).

– (risas) Es muy psicológico, muy freudiano, a todos nos queda esa fijación oral.

Pero acá viene lo notable, mi primera experiencia con la música no fue buena. Era todo escrito, formal, lleno de exámenes y símbolos que frustraban. Yo tengo la firme convicción de que la experiencia musical debe ser alegre, lúdica. En inglés nosotros decimos “play music” (literal: jugar música), mientras que en español se dice “tocar” música. El español tiene alguna palabras fabulosas como “aprovechar”, pero en este caso creo que la música, que es muy seria para mí, debe ser experimentación y juego.

– ¿A quienes reclutaste para tocar con vos?

Jorge “Pelado” Castro en batería, Dani Soria en bajo. La música de Steve Wonder es tremendamente rítmica, entonces estos chicos están trabajando mucho para que funcione esa sección, porque si no funciona no la vas a sentir (a la música). Yo dirijo y toco el saxo y los teclados. En los coros estarán Ana Robles, Paula Navarro y Germán Gordillo. Y estamos añadiendo los vientos: Walter Páez en trompeta y Matías Herrera en Trombón.

Felipe Herrera Foto José Luis Carrizo

Felipe Herrera
Foto José Luis Carrizo

La idea empezó como una banda ligera, pero cuando uno ve la producción que pone Wonder en su música, era importante poner vientos, no es esencial pero es la frutilla de la torta.

– Y no hablaste del vocalista: Felipe Herrera. ¿Cómo llegaste a él?

Bueno, Gerogina El Hage me dio la referencia inmediata: “tenés que llamarlo este tipo es tremendo”, así que nos pusimos en contacto e inmediatamente aceptó. Hemos estado trabajando durante tres meses para seleccionar 21 temas.

– Hablando con él le pregunté cuáles eran sus canciones preferidas de las que se interpretarían, y me aclaró que no podía elegir una, y que de hecho la selección final era lo mejor posible.

Supongo. Pero al respecto tengo una historia: a Placido Domingo, el tenor, le preguntan cuál era su opera favorita. El respondió que no tenía una favorita, que si tuviera que elegir una, sería injusto para las demás que son hermosas, “¿Que se supone? ¿Que solo quiero interpretar esa ópera?” y creo que tiene razón.