Dueña de una voz imponente que la destaca del reto de las cantantes riojanas, Mariel Valdez se ha convertido en uno de los espectáculos de folclore más esperados en los festivales de todo el Norte. Repartiendo su tiempo entre La Rioja, Catamarca y Buenos Aires, Valdez conversó con nosotros de todo.

5La encontramos a punto de finalizar un breve parate. Apenas un par de meses que le siguen a la demandante y ajetreada temporada de festivales y carnavales de verano. “Ahora en mayo, si Dios quiere volvemos a la actividad”, nos dice.  Mariel Valdez recorrió mucho camino y muchos escenarios desde que empezó bajo el ala de su padre, el reconocido “Chango” Valdez, y ahora se prepara para adentrarse en horizontes nuevos. Nuevos proyectos, nueva banda y el alejamiento de su hermano de la dirección musical.

En esta etapa de mayor libertad, Mariel se acercó con todo su carisma para conversar con nosotros sobre el presente, el pasado y el futuro de su música, esa que ella defiende con una voz fuerte, segura, que la destaca del resto de las artistas del folclore local.

¿En que proyecto estás trabajando ahora?

Ahora estamos armando con músicos de Buenos Aires un disco de tangos que siempre consideré una asignatura pendiente. Hace años que quiero hacerlo y por una cosa o por otra no se daba. Entonces dije: “este es el momento”, era cuestión de tomar esa decisión y dejar de soñar con lo lindo que sería sí.

Hablamos con una productora de Buenos Aires que trabajan muy bien con todo lo que es tango y empezamos a conocer un poco como era la movida.

Esto no significa que yo vaya a dejar de cantar folclore, al contrario: quiero sumarle a lo que ya vengo haciendo un poco más de música argentina.

¿Y Por qué decidiste hacer un disco de tango? ¿Qué disparó esta decisión?

El año pasado me surgió una propuesta para ir a Europa con una gente de Catamarca en la que buscaban una cantante de tango. Yo, por falta de tiempo y porque solo tengo dos tangos en mi repertorio, tuve que decir que no. La verdad que fue una lástima perderse un viaje así. Ellos se manejan con pistas, no músicos en vivo así que no tenía tiempo de grabar.

Claro, suma…

Sí y además es un poco por mi familia. Yo nacía en la Capital Federal en realidad y no lo digo nunca porque me vine a La Rioja con meses, pero mi mamá y toda su familia son de Buenos Aires. Ella a veces me dice “por algún lado te tiene que tirar a vos”.

dsc_0114¿Y con que trabajas en este disco? ¿Con que nos vamos a encontrar?

Bueno, por esta cuestión de riojanidad el primer tango que voy a grabar va a ser “Caminito”, de Don Gabino Coria Peñaloza y Juan de Dios Filiberto. Estamos armando una versión y va a ser el primero. Después quiero hacer dos tanguitos que yo cantaba con la guitarra de Juan José Valdez, que eran “Afiche” y “Naranjo en Flor”, de los hermanos Espósito. Ahora lo vamos a grabar, pero con toda una orquesta de tango en Buenos Aires. Calculo que en una semana más ya nos vamos a ir para allá porque me gusta trabajar tranquila, despacio, ver que me queden bien las tonalidades porque después se va a armar toda una orquesta de cuerdas alrededor mío.

Es un desafío y eso me encanta.

¿Y con el folclore estás trabajando algo?

Este disco va a tener de las dos cosas, va a ser mi tercer disco de folclore y el primero de tango. Pero quiero hacer un disco separado de folclore donde la idea es invitar a artistas riojanos con los que me encantaría trabajar. Por ejemplo, zambas tradicionales nuestras o zambas románticas.

¿Con quién te gustaría trabajar?

Estamos viendo, me encantaría una colaboración con el Grupo Aguablanca, también estuve hablando con los chicos de Los Olivareños. Tal vez algunos solistas. Todavía estamos en stand by, pero una vez que organicemos el proyecto de tango me gustaría seguir con eso.

Cortesía Mariel Valdez

Cortesía Mariel Valdez

Hablemos un poco de tu trayectoria ¿Cómo es crecer en una familia de músicos?

Vos sabés que el hecho de haber crecido en una familia de músicos no deja de ser una responsabilidad para mí. A veces se confunde el hecho de que sea una familia de músicos porque el tío sabe tocar la guitarra, también canta el hermano y se arman fogones, que son hermosos, fiestas de entrecasa que nosotros como familia también hacemos, pero generalmente no hay nadie dedicado profesionalmente a la música en esas familias. En la mía no. Todos se dedicaron profesionalmente.

Mi abuelo fue la primera guitarra de los hermanos Albarracín, de la primera formación. Pioneros en la creación del Festival de Cosquín. Después mi papá de muy chico, terminó el secundario aquí y se fue a vivir a Córdoba y después de Buenos Aires. De hecho, el conoció a mi mamá allá, viviendo de la música porque nunca hizo otra cosa más que eso.

Es bueno tener una familia así para apoyarse…

¡Sí! Desde siempre tuve todo el acompañamiento de mi familia: mi único hermano varón, Juan José, fue durante muchos años el arreglador de mis discos, de mis canciones. De ahí la tengo a mi hermana más chica, que también canta, trabaja conmigo haciéndome los coros y mi otra hermana, la que sigue después de mí, es profesora nacional de música. El hecho de haber nacido en una familia de músicos es hermoso.

¿La música fue tu primera elección o tuviste una rebelión a ese mandato familiar?

(Risas) Sí, me pasó. Tuve la idea cuando terminé el 5to año de irme a estudiar veterinaria. Yo quería hacer las dos cosas y mi papá me dijo: “hija te tenés que decidir, no podés las dos cosas”. La verdad que era muy difícil en ese entonces porque me tenía que ir de La Rioja para estudiar eso, pero a mi papá no le convencía del todo que me dedicara a la música, más para una mujer. Es como que cuesta el doble el hecho de que seas mujer acá, hay cosas medio… más duras por las que tiene que pasar una mujer. Yo la verdad que zafo bastante porque como tengo a toda mi familia prácticamente arriba del escenario es como que me alivianan bastante.

Cortesía Mariel Valdez

Cortesía Mariel Valdez

Pero sufriste esas cosas…

Sí, tuve muchas. Cosas duras, feas algunas. El hecho de que por ser mujer malinterpretan muchas cosas, se confunde mucho. Me ha pasado en Buenos Aires, en el festival de Varaderos donde uno de los organizadores se desubicó mal conmigo al punto de llegar a faltarme el respeto, por simple hecho de ser mujer. Me dijo que si quería yo estaba contratada ese año y el próximo, pero primero “tenía que pasar por acá”.

¿Y qué hiciste?

No volví más a Varaderos. El anteaño fue la última vez que fui. En sí yo soy muy tranquila, pero hay cosas que me superan y no le contesté de la mejor manera. Me hice respetar y desde entonces dije nunca más Varaderos.

Ese tipo de cosas se ven todo el tiempo, no solo organizadores sino también conductores o incluso sonidistas. Por eso yo directamente no me encargo de lo que son manejo de contratos, eso lo hace directamente mi marido Juan Manuel o mi padre, que conoce muy bien el ambiente.

Cuándo empezaste, ¿quiénes eran tus ídolos?

Yo siempre tuve un referente muy marcado, es más, creo que hasta quizás es se ve reflejado en la manera de cantar que es mi papá. Una vez cuando estábamos ensayando, alguien le bajó la velocidad a una grabación mía y parecía la voz de mi papá (risas). Por eso digo que si hubiera nacido varón hubiera tenido el mismo color, el mismo timbre, la misma manera. Siempre, muy marcada por el “Chango”. Y después, Mercedes Sosa, Jairo, esos solistas con una personalidad muy fuerte que me gustan mucho.

Cortesía Mariel Valdez

Cortesía Mariel Valdez

En esto últimos años, ¿qué experiencias valiosas rescatas?

Esta temporada para mí fue totalmente diferente. Fue como volver a empezar porque nos separamos musical y comercialmente con quien fue el director musical de toda la vida que fue mi hermano. Por una cuestión de su trabajo, ya no íbamos a poder seguir juntos. El necesitaba manejar otro tipo de ingresos y quizás lo que él hacía en un mes de trabajo conmigo él lo hacía en una noche de su trabajo. Yo a eso lo entendí, pero fue muy difícil después de tantos años y tantos momentos compartidos, de estar tan acostumbrada. Si había dinero o no para ir a tocar, él siempre estaba conmigo, era de fierro, algo que es difícil conseguir.

Fue difícil, pero al mismo tiempo me hizo bien. Empecé a tomar mis propias decisiones, empecé a elegir yo el repertorio, algo que antes estaba delegada a él. Es como que me siento un poco más libre. Es como que estaban definido los roles de cada uno, pero a veces algunas decisiones de mi hermano no eran las que yo quería. Ahora estoy haciendo todo como siempre quise, sin consultarle a nadie. Obviamente los concejos de mi papá siempre van a estar porque uno sigue aprendiendo.

¿Y la banda cambió?

Sí, tengo músicos nuevos. Quien lo está reemplazando a Juan, Daniel Díaz, un excelente músico que, es más, antes de irse mi hermano lo preparó bien, le explicó cuál es nuestro estilo. Daniel se estuvo amoldando, porque nosotros le ponemos un toque más pop a nuestro folclore y quizás hay cosas que no le salían al principio, pero estuvo con Juan y siendo un excelente músico Daniel, o tardó en sacarlo.

Cortesía Mariel Valdez

Cortesía Mariel Valdez

O sea que fue una separación en buenos términos…

Sí, por supuesto. Incluso el todavía sigue llamándome y me sigue diciendo cosas que le parece que se pueden mejorar. No quita que en el futuro no vuelva, pero en la parte de sonido porque Juan es un excelente sonidista. Pero estoy muy contenta con la nueva formación, se nota como año a año se valora más nuestro trabajo.

Tenés mucha popularidad en Catamarca y te estás dividiendo entre las dos provincias ¿Cómo comparás el circuito de La Rioja con el de allá?

Catamarca es muy parecido a La Rioja en todo sentido. Eso sí, ellos tienen mucha mejor organización que nosotros, se ve en los festivales grandes como el Chayero Sanagasteño, el Festival de La Chaya. La diferencia es abismal en la organización. Cuando vamos a la Fiesta Nacional del Poncho en Catamarca, inmediatamente te dan el hotel, te asignan a alguien para que te guía a tu lugar y tengas todo en orden. Creo que deberíamos tomar el ejemplo de ellos.

¿Y para el futuro? ¿Qué proyectos te gustaría encarar en los próximos años?

Una vez que esté armado todo lo que es el disco de tangos, me encantaría armar un espectáculo de tango. Ya tengo todo en la cabeza cómo me gustaría hacerlo. No hay muchas mujeres que canten este estilo y me parece importante mostrarlo.