“Del amor y otros demonios” es la novela corta de Gabriel García Márquez elegida esta semana por Sofía Bracamonte para su columna. Publicada en 1994 la historia nos lleva al corazón de la Colombia colonial y un universo de marqueses, inquisidores, manosantas y locos.

 

Escribe: Sofía Bracamonte

13493-03 PM ABRENUNCIO EN CARROZA_jpg_710x400_q95La historia comienza con un marco de veracidad y rigor periodístico, ya que el narrador es llamado a cubrir la venta y derrumbe del viejo convento de Santa Clara. A pesar de que el edificio estaba en franca decadencia luego de años de abandono, las criptas permanecían intactas, y al desocuparlas, y apilar las osamentas en el piso aparece una cabellera fantástica pegada a un cráneo de niña que supo pertenecer a Sierva María de todos los Ángeles. Esa era la noticia, y el inicio del libro, que va a girar en torno a esa marquesita de la cabellera imposible, que había muerto aparentemente del mal de la rabia.

Nos situamos en Cartagena, entonces, en plena colonia y siglo XVIII, Sierva María de todos los Ángeles hija del marqués Ygnacio de Casalduero. El día que cumple 12 años, la muerde un perro “cenizo con un lucero en la frente” que después se sabe que tenía rabia.  El hecho pasa desapercibido en la familia, ya que ni la madre ni el padre de Sierva le prestan demasiada atención.

tumblr_lpdtd5poDg1qfthydo1_500La familia está cimentada en el odio entre los consortes, la indiferencia y el estropicio en el que se hundieron tanto ellos como la casa en la que habitan. Sierva fue criada y relegada a las cuadras de los negros, de la servidumbre. La esclava que la ayuda a nacer, y que la salva de la muerte hace una manda a la Virgen para que no se corte el pelo hasta que se case. Marcada por la indiferencia familiar, ella se siente negra, practica su religión y su lenguaje y hasta adquiere un nombre propio entre los esclavos. Ella es indomable, silenciosa y de naturaleza extraña. Odiada por su madre, y a quien ella odia también, Sierva no siente ningún afecto por su sangre ni les da la piedad de dirigirles casi la palabra. Su padre es un “soltero inútil” a pesar de estar casado con Bernarda Cabrera, y haber tenido un matrimonio previo. Una persona abúlica y desinteresada por casi todo, vencida por el miedo y los terrores de su estirpe de nobleza y su ineptitud recalcitrante. Bernarda, su madre, también está sumida en la miseria del vicio y la tristeza, otrora reina del trapiche y contrabandista, hoy no es ni la sombra de lo que alguna vez fue. Ninguno de los dos repara en la mordida del perro hasta mucho tiempo después, cuando la herida está seca y los otros mordidos ya están muertos o agonizantes.

pLa proximidad del escarnio público o del mismo mal de la rabia, acerca al marqués a su hija quien busca recomponer la relación con ella. Recurre a Abrenuncio, un médico cuestionado por su lengua filosa, su posesión de libros prohibidos y por el rumor de que alguna vez había resucitado a un muerto. En apariencia la niña tiene perfecto estado de salud; pero de pronto, la fiebre la posee, y se sabe en toda la ciudad que Sierva “se está volviendo perro”. El Santo Oficio, todopoderoso y omnipotente, interfiere en el caso, acusando a la niña de posesión demoníaca, e internándola en el convento de las clarisas para su exorcismo encomendándoselo a Cayetano Delaura.

La novela está perfectamente ambientada, haciéndonos sentir el bochorno de las siestas calurosas, el fastidio de las alimañas y el desencanto del abandono y miseria en el que todos los personajes están sumidos de alguna u otra manera. 78552_946_imagen__Los personajes están muy bien construidos, muchos de ellos fantásticos como el médico hereje Abrenuncio que habla en latín, y al cual se le atribuyen por igual milagros y desgracias, dueño de las más magníficas sentencias del libro (“no hay medicina que cure lo que no cura la felicidad”, “Nunca se deja de creer por completo, la duda persiste” “El Santo Oficio se complace descuartizando inocentes en el potro o asándolos vivos en espectáculo público”); Dulce Olivia, primer amor del marqués loca de amor e incomprensión; Doña Olalla, Sagunta y Martina Laborde, monja asesina y fugitiva.

La medicina del Santo Oficio distó de ser la que Sierva necesitaba, y en manos de la ceguera dogmática sufrió innumerables tormentos con el único solaz de la presencia de Cayetano, con quien vive una historia de amor inolvidable, prohibida y condenatoria.

cine-del_amor_y_otros_demon_0Sin adelantar el final, es un libro que resiste muchas lecturas sin aburrir, quizá no es de los más conocidos del ganador del Nobel, pero sin dudas es uno de los que deberían recuperarse para la lectura. Ya no es un fruto del boom, sino del estilo cultivado y refinado de un Gabo que hizo del asombro y de lo inusual una literatura inolvidable. El paganismo, la iglesia, la razón y el amor conviven y luchan en Sierva y en Cayetano con la fuerza de la vida, algo demoníaco en épocas desoladas.