El jueves 6 de abril estuvimos en la inauguración de la exposición “Atmosferas” del fotógrafo Diego Díaz. Díaz es conocido en La Rioja por su impecable trabajo retratando paisajes y atractivos culturales de La Rioja para la Secretaría Provincial de Turismo, donde actualmente se desempeña como coordinador de comunicación.

“Atmósferas” es la primera vez que la obra de Diego Díaz se expone de manera individual (antes había expuesto colectivamente en Chilecito y en eventos culturales de la Capital), pero también es la primera vez que sus fotografías abandonan la perspectiva editorial y se adentran en el territorio del arte. De ahí la necesidad del respaldo curatorial que se puede observar.

En principio se trató de una propuesta que le acercaron Katia Carlucci y Lorena Mercado, en representación de Sur Cultura y El Cubo Galería de Arte respectivamente. Sur Cultura es el nuevo “programa” de la Secretaría de Cultura para la zona sur de la ciudad y que generalmente se resume en actividades alrededor del espacio del teatro Víctor María Cáceres, donde Carlucci regentea el café/ espacio cultural. Por su parte, El Cubo es una propuesta de galería novedosa que ofrece muestras y exposiciones de arte tanto en espacio físico como digital.

dsc_1309Nada más echarle un vistazo a las imágenes entendemos el porqué del nombre: es el ambiente lo primero que se ve reflejado en estos trabajos fotográficos. Todas tenían un punto en común que es ver un espacio con una posición tan distinta al estilo “paisaje turístico” que le conocíamos: puede haber un hombre en un paisaje, pero tan distante, que igualmente te lleva a la soledad. La sensación que gravita sobre las fotos es esa, la inquietud de no poder definirlo, la presencia de una subjetividad no explicada. Es el ambiente que se crea a partir de le exploración que Diego hace, incluyendo la experimentación con la post-producción de algunas imágenes para retratar la visión subjetiva del autor.

¿Habías hecho muestras antes?

Esta es mi primera muestra individual, había hecho algunas exposiciones colectivas en la Capital, en festivales culturales y cosas así. También en Chilecito, donde vivía antes de venir a la Capital.

dsc_1306¿Por qué decidiste exponer?

Bueno, si bien yo venía haciendo estos trabajos de comunicación con la fotografía, había acumulado material pero no tenía a nadie que lo ordene. Comencé a hacer unas clínicas de arte y después… el hecho de ser papá. Mi hija me cambió un montón de cosas: las estructuras, la manera de ver lo que hago. Me di cuenta que hay gente que le gusta mi trabajo y decidí compartirlo con mis amigos y mi familia. Nunca fue para conseguir éxito, ni siquiera reconocimiento.

¿De dónde viene tu dedicación a la fotografía?

Estudiando comunicación en Chilecito. Viajando, muchas veces por el trabajo de mi viejo o porque organizaba un viaje yo. Siempre llevaba una cámara fotográfica conmigo. Llegó un momento en que desarrollé el ojo para la fotografía editorial, sobre todo en relación a “landscape” (paisaje). Después porque empecé a encontrarme en la vida con docentes o “maestros”, como yo les digo, que fueron me dando lecciones y guías. Yo soy autodidacta, no tengo una formación fotográfica técnica.

dsc_1318Lo primero que destaca de esta muestra es el nombre: “Atmósferas” ¿Por qué decidieron por ese título?

La temática se llama atmósfera porque tiene que ver con una mirada personal, alejada e inclusive un poco fantasiosa de los entornos donde yo he estado. Hago un paralelismo entre lo que es la fotografía editorial y lo que me pasa en ese momento cuando tomo la foto, que por lo general son atmósferas muy cargas donde uno de los anclajes es la persona como mero participante y no la figura central del trabajo.

dsc_1343Te conocíamos como un fotógrafo muy cercano a la naturaleza. Contanos un poco como es tu relación con ella.

Bueno, antes que nada yo viví mucho en zonas de montaña: en el sur (es oriundo de Santa Cruz), en los valles calchaquíes en Salta, a los pies del Famatina en Chilecito, con mi viejo también estuve viviendo en Bolivia y en otros lugares más. Así que la montaña, con todo su entorno cultural, estuvo siempre en mis fotografías. Por supuesto que estar en La Rioja, una de las provincias más hermosas en lo que a orografía respecta, el medio ambiente siempre está presente.

Por otro lado, yo casi no suelo sacar fotos de primer plano: creo que tengo una sola foto de plano medio nada más y por lo general manejo planos muy abiertos que reflejan lo que pasa en el contexto, siempre con atmósferas cargadas, yo amo las atmósferas cargadas.

¿A que le llamás una atmósfera cargada?

Cuando por ejemplo el cielo tiene mucho dramatismo, cuando se saturan los colores, cuando siento que expresan algún estado de ánimo. Por eso tiene mucho que ver con lo subjetivo.

¿Cuál es la idea detrás de los paisajes más vibrantes, los más expansivos?

Hay una foto que se llama “distancia” que es la caminata de una persona por un vértice de nieve, con un cielo casi rojizo, típico del atardecer en la cordillera. Es como un paisaje desolador pero a la vez cálido y pintoresco por lo que significa la nieve, lo que significa la cordillera. En ese momento lo que me genera es una especie de lejanía, de distancia.

1-5Este fue un trabajo curatorial de tres personas ¿Cómo se decidió la selección de las fotos?

Antes que nada debo decir que yo tenía un quilombo en ordenar y buscarle la forma. Si bien uno dice que tiene un “hilo conductor”, la verdad que el trabajo de curaduría de Katia y Lorena me ayudó a decidir encararlo por ese lado o tener en cuenta tal elemento. Y después hay cuestiones que tienen que ver con la mano profesional del curador que es muy importante para darle un sentido común a toda la muestra. El trabajo que hicieron ellas fue fundamental en esta, mi primera muestra.

Hablando de tu veta artística, ¿Qué es lo que vas a buscar cuando sacas fotos?

Para mí todo el proceso es liberador. Desde el momento en que decido hacerlo, que tengo algo en la cabeza. Parece como un viaje: yo hago mi propia banda sonora, mi propia película. Desde el momento en que tengo una idea, me dispongo a salir, cargo la música que voy a escuchar, cuando voy pensando que me pasa en esos momentos. Después, cuando uno se encuentra con un determinado paisajes y colores, o con algún dramatismo en el cielo, ahí entra esa fantasía de hacer jugar los encuadres con los momentos personales míos.1-11