El Rally más duro del mundo nuevamente se disputó en nuestro país con etapas que atravesaron Bolivia. En esta edición hubo nuevos protagonistas, curiosidades y un único objetivo: llegar.

 

Escribe: Juan Morell *Director de rinconexxtremo.com

La edición 2016 del Dakar dejó un sabor dulce a nivel nacional. En quads, el duo Patronelli se quedó con el “1,2” repitiendo título luego de un año sabático. Marcos Patronelli fue el campeón y así, agigantó su imagen de héroe de los desiertos.

En autos, Stephane Peterhansel con el Peugeot 2008DKR, ganó su Dakar número 12. Si, 12 veces ganó la competencia, 6 de ellas en motos. Por eso lo llaman “El hombre Dakar”.

La categoría más visual es la de los camiones, allí, Gerard De Rooy (Bélgica) se quedó con los laureles junto a un Iveco. Pero la nota la dio el cordobés Federico Villagra, quién subió al podio con su tercer puesto en la general. Fue el mejor argentino en la categoría.

Finalmente, en motos, el australiano Toby Price, se llevó por primera vez un titulo dakariano. Es quién Marc Coma, piloto multiganador de la competencia, puso el ojo. Era la apuesta máxima de KTM y cumplió con las expectativas. La revelación: Kevin Benavides, un joven argentino que quedó en el top 5 y quién tiene mucho futuro representando nuestro país.

Thierry Sabine

Thierry Sabine

El Dakar 2016 en números

El Dakar de por si, es una travesía durísima. El clima es hostil, los terrenos son misteriosos y las distancias, eternas. En quince días, todos los pilotos cubrieron poco más de 9000 kms, en dos países.

Pasaron por Buenos Aires, Rosario, Villa Carlos Paz, Termas de Rio Hondo, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Uyuni, Oruro y Potosí.

El fenómeno climatológico “El Niño” causó subidas de rios, anegaciones y hasta recorte de etapas. El calor en el desierto, llegó a los 47°C y generó deshidratación en motociclistas. La altura y el frio, no solo afectó a participantes, sino que también perjudicó el funcionamiento de equipos de navegación o electrónicos.

Condimentos de una competencia que no es nada fácil para los profesionales, mucho menos para los aventureros amateurs.

Yoshimasa Sugawara

Yoshimasa Sugawara

La genesis de la odisea

Thierry Sabine era un motociclista aventurero que en medio del rally Abidjan-Niza, en 1977, se perdió. La navegación por entonces no contaba con GPS. Era mapa, brújula, orientación y mucha suerte.

A partir de esa experiencia desafortunada que le costó estar perdido durante dos días enteros en el medio desierto de Libia, Sabine tuvo la inquietud de generar una competencia para compartir la sensación vivida.

Allí nació el Dakar.

El 26 de diciembre de 1978, casi un año después de aquella increíble aventura, 182 vehículos se reunieron en la Plaza del Trocadero, a la vera del río Sena y al otro lado de la Torre Eiffel, para realizar un periplo de 10.000 kilómetros por terreno desconocido a través de Argelia, Níger, Malí, Alto Volta y Senegal. Un total de 74 pioneros llegaron a Dakar, la capital senegalesa. El primero en arribar, y el que abrió el palmarés de la carrera, fue el galo Cyril Neveu, en una Yamaha 500 XT. Pero en esta experiencia inicial, los tiempos y la clasificación final no importaron mucho. Había comenzado algo único.

Eduard Nikolaev y su camión

Eduard Nikolaev y su camión

Thierry Sabine era un motociclista aventurero que en medio del rally Abidjan-Niza, en 1977, se perdió. La navegación por entonces no contaba con GPS. Era mapa, brújula, orientación y mucha suerte… Allí nació el Dakar.

Dakar para todos

Una de las cosas más atractivas que tiene el Dakar son las historias. Entre miles de participantes hay una que no pasó desapercibida: la de Yoshimasa Sugawara, piloto del camión Hino japonés.

El tiene 75 años y corrió su 33° Dakar. Ganó varios años pero en la categoría de menos de 10 mil cc, una alternativa con respecto a los camiones que protagonizan la competencia. No obstante, el equipo Hino quedó dentro de los 15 en el global.

Volviendo a la historia, Sugawara es el piloto más anciano que compite en la actualidad. Dueño de record Guinness, en las últimas ediciones formó el equipo con su hijo y lo tuvo de copiloto.

Stepahan Peterhansel

Stepahan Peterhansel

La competencia la terminó intacto, mejor que muchos pilotos jóvenes entrenados. Su disciplina y trabajo físico durante todo el año, hicieron de el una leyenda que, aunque no aparece en las tapas de los diarios, vale la pena mencionar.

Laia Sanz, con 30 años, es la princesa del Dakar. La española corre con una moto KTM y año tras año supera nuevas barreras. El año pasado llegó dentro de los diez, pero este año, tras penalizaciones o inconvenientes mecánicos, quedó en el top 15.

Laia fue varias veces campeona de enduro y de Freestyle con lo cual, decidió apostar en el Dakar. Hoy por hoy, es una de las animadoras.

Por último y para la tribuna, hablaremos de Robby Gordon. El yanqui es un personaje colorido, sin demasiado por mostrar en las pistas, pero con carisma. Su auto, el Gordini naranja chillón, es el esperado por los niños. Salta, hace piruetas, pero después desaparece en la competencia. Cosas que pasan.

Gordon es siempre el show esperado en la apertura o cierre de cada Dakar. Cuando lo vean, compren pochoclo.

mvd6740312Dakar y ecología

Desde hace seis años, las emisiones de carbono ligadas a los viajes de reconocimiento, a la organización, a los competidores, a los transportes, a la logística, están íntegramente compensadas. Estas representan 15 500 toneladas de equivalente CO2, es decir el 48% del total de las emisiones ligadas directa o indirectamente al rally. Para esto, el Dakar participa desde hace 6 años al proyecto ambiental Madre de Dios. Desde el 2011 el Dakar lleva invertidos 550 000 US$. Con la lucha contra la deforestación en Amazonia peruana, Madre de Dios permite salvar cerca de 120 000 hectáreas de bosque que estarían destruidos en los próximos diez años.

Laia Sanz, con 30 años, es la princesa del Dakar. La española corre con una moto KTM y año tras año supera nuevas barreras.

Los sitios arqueológicos y paleontológicos son uno de los tesoros de América latina. Para la preparación del recorrido se necesita una estrecha colaboración entre los equipos del rally y las autoridades concernientes por estas cuestiones ambientales y culturales. Es así como en Perú y en Bolivia, este trabajo se realiza en coordinación con los ministerios de la cultura y del medio ambiente y que en Argentina, esta concertación se organiza con todos los servicios concernientes de cada una de las provincias por donde pasa la competencia.

Para llevar a cabo un rally limpio y sin secuelas, se realiza un relevamiento de estado del lugar después de cada bivouac en presencia de las autoridades gubernamentales. La clasificación selectiva de residuos se realiza en todos los bivouacs.

El tratamiento de desechos de tipos particulares lo realizan empresas acreditadas. Así, durante la edición 2015 se trataron 14300 toneladas de aluminio, 5660 toneladas de cartones y papeles, 7050 toneladas de vidrio, 6980 litros de aceite y 49200 toneladas de filtros, neumáticos y piezas mecánica diversas. (Datos otorgados por la organización).