En esta interesante columna de hoy, Ángeles Mendoza Herrera analiza a fondo una de las obras maestras de Luis Buñuel: Belle de Jour, con Catherine Deneuve en uno de sus mejores roles como la reprimida Séverine. Un viaje surrealista de descubrimiento sentimental. Spoilers alert.

 

Escribe Ángeles Mendoza Herrera

Hablar de un film de Buñuel me resulta difícil porque siento que diga lo que diga no estaré a la altura. Es inmenso y complejo en cada una de sus propuestas. También porque siento que cada una de ellas es una sola inmensidad, y que debería hablarse de toda su filmografía y no una sola película.

Pero haré el intento de hablar de una de ellas que me gustó especialmente.

Belle de Jour, o Séverine -dos caras de una misma moneda, partes de un mismo universo- nada(n) en el deseo profundo, lo investiga(n). ¿Pero podrá(n) no ahogarse?

Séverine es una mujer burguesa. Es joven, tiene 23  años y está felizmente casada. ¿Lo está? Su marido Pier es un hombre exitoso -para lo que la burguesía considera “exitoso”, claro-: es alto, lindo, amable, comprensivo, amoroso, fiel y trabajador. Ella comparte muchas de estas “cualidades” en su propia descripción.

jean-sorel-wallpaper_18412_3640Pero ¿cuál es el problema en esto que, por lo que podemos observar, Séverine no está tan segura de querer esta vida burguesa?  Hay que tener en cuenta que en sus películas Buñuel siempre fue muy crítico con esta clase social.

Séverine demuestra frigidez a su marido: lleva un año de casada y aún duermen en camas separadas. Por un amigo de su marido se entera de la existencia de una casa de citas –un prostíbulo clandestino-, donde se rumorea que una amiga en común, Henrriette, ejercía la prostitución.

Intrigada, conversa con una amiga sobre ellas y hasta interroga a su marido sobre el tema a lo que él le responde: “Entras,  hay mujeres, eliges una y te encierras media hora con ella y cuando sales estas triste para el resto del día. Pero ya sabes lo que dicen, semen retentum venenum est (latín: El semen retenido es venenoso)”

Bella_de_d_a_Belle_de_jour-336672797-largeOtro elemento importante en la compresión de la trama son los flashbacks o especie de ensoñaciones que experimenta Séverine. Digo “especie” porque uno no sabe si está soñando dormida o despierta, pero lo seguro es que allí se observan sus deseos más oscuros e incomprensibles, incluso para ella misma. En estos siempre está su marido, hay un sonido de cascabeles, aparece un carro tirado por caballos con cocheros y es golpeada o maltratada de algún modo.

Severine va a la casa de citas donde es recibida por la madama, Anaïs. Estando allí duda, pregunta, se quiere ir, pero Anaïs la convence. Volverá y trabajará de día para ser Belle de Jour -Bella de día-, su apodo de prostituta.

Belle será primero tímida y poco dispuesta, pero Anaïs encuentra la forma de que cambie su conducta: “mano dura”, dirá un cliente en una escena, y así Belle obedecerá eficazmente. Se pliega a las demandas de sus clientes siempre y cuando sea ella la sometida.

tumblr_mvenqr9t2q1sr021uo1_1280Hay un cliente que rompe esta lógica: realiza siempre un acting donde él quiere ser el sometido y Belle no sabe cómo actuar en esa situación y hasta es capaz de deducir que así se comporta ella cuando es sometida.

A medida que Séverine continua yendo a lo de Anaïs, con su marido se siente más contenta, está más vivaz como si necesitara de Belle para ser Severine y así tener una vida o una psiquis equilibrada.

“Jamás me he sentido más cerca de mí”, expresa en un dialogo.

Pero entra en conflicto cuando llega Marcel, un nuevo cliente, reo y malhechor y que físicamente dista mucho de la imagen de Pier.  Marcel parece enamorarse de Belle de Jour, pretendiendo luego que también sea Belle de Nuit.

Belle-de-JourBelle también se siente distinta con Marcel: es más que un cliente, eso es notorio, pero cuando Marcel amenaza y demanda entrar en su vida enteramente, ella lo rechaza. Se aleja porque prefiere preservar su vida burguesa, realizada y con su marido.

Marcel, que no entiende de rechazos,  va a la mansión de Séverine cuando no está el marido. Efectivamente, es rechazado y corrido de la casa. Él se queda afuera, esperando a Pier.

Al final uno no sabe que ha sido sueño o ensoñación y que ha sido verdad, pero ya lo dijo Lacan: la verdad tiene estructura de ficción. Aquí Buñuel deja un portón gigante abierto a varias posibles versiones, como las varias que es Séverine y ella no concibe.

tumblr_m4hkqwf1gb1qmr9rao1_1280Severine entra en conflicto por su propia imposibilidad de no poder conciliar que esas dos mujeres que realizan distintos roles son la misma. Si bien ella actúa de esa manera, fruto de la fuerza del deseo inconsciente, esa también es ella: por eso se siente más cerca de sí.

A partir de imágenes que son parte de sus ensoñaciones inferimos que quizá su trauma, origen de esto, es un posible abuso por parte de un hombre mayor cuando ella era niña. Sumado que por otro lado –ligado a ello de todos modos- está  la influencia familiar, en cuanto valores religiosos y orden.

belle-de-jour-style-Yves-Saint-Laurent-posterPara sintetizar: Son muchos elementos los que esconde este film para su compresión total. Algunos tan escondidos como el deseo de Severine.

Algunos de ellos serán: la etimología de los nombres, los apodos, las palabras o imágenes ligadas a la religión. Las contradicciones como frigidez/erotismo, la dualidad misma de Severine.

Cosas que cada uno podrá ir descubriendo si afina los sentidos y luego averigua. Su interpretación también requiere de la imaginación subjetiva y la identificación por empatía, si no es por la propia: Belle no requiere ser juzgada por el prejuicio. Ella quiere a Pier y a Marcel, la casa de citas y demás vivencias son algo que ocurre para que ella pase a otro estadio del conocimiento de sí misma, de sus deseos, y es parte de volver la falla algo mejor o ser consciente de lo oculto de su propia persona.