La cantora y pianista catamarqueña Belén Álvarez Parma se presenta en Rayuela el 4 de junio con un espectáculo de piano y voz en el que ofrecerá piezas de grandes autores latinoamericanos y del folclore de su provincia. Acompañarán la propuesta, las artistas riojanas Hulda Estrabou y Pilar Chanampe.

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PH: Cortesía EFE Prensa

No se puede resistir el llamado de la vocación, dicen los que saben. Belén siempre estuvo cerca de la música, desde sus participaciones en la guitarreadas familiares a las peñas con amigos, a la vez que armó un dúo con su hermana Julieta para participar de fiestas y festivales. Pero en esos días de juventud pareció elegir otros caminos y terminó estudiando Ingeniería Agrónoma, se cazó y armó una familia con tres hijos.

Pero el llamado estaba ahí, latente y creciente hasta que de a poco le fue comiendo los peros. Retomó las clases de piano que había comenzado en los días del conservatorio, se compró el instrumento y… una vez que empezó a rodar esa piedra ya no se detuvo. Así es como la cantante, pianista y compositora catamarqueña Belén Álvarez Parma llega a La Rioja para presentarse en la librería Rayuela este 4 de junio. Su primera presentación fuera de su provincia luego de haber tenido un intenso arranque de año con un show en el que mezcló danza con poesía y las composiciones de grandes artistas de Latinoamérica.

Para el show en Rayuela, Belén nos propone su música popular con raíz folclórica: zambas, chacareras, pero también ritmos peruanos, temas de Violeta Parra y algunos tangos. Del show participarán las artistas riojanas Hulda Estrabou y Pilar Chanampe y la acompañaran Aldo Luna, Beto Salman, una joven cantante llamada Natalia Torres y Agustín Varela, músico y cantante, todos de Catamarca.

¿A qué se debe tu llegada a La Rioja? ¿Por qué decidiste venir acá?

Decidí empezar a salir de Catamarca recién este año, cuando me sentí más segura con el piano, y La Rioja fue la primera opción porque durante el año pasado había estado estudiando con Ana Robles, una pianista de acá muy grosa. También conocía a Hulda que había ido a tocar a Catamarca y a varios otros músicos de acá que conozco y con los que me siento identificada. Pero además, catamarqueños y riojanos somos muy parecidos, tenemos una hermandad que me inspiró a elegir esta provincia para mi primera presentación fuera de la mía.

¿Fue una invitación o tu iniciativa?

Iniciativa propia; que empezó a encaminarse y ser acompañada por mucha gente de acá como los chicos de Rayuela o Hulda y Pilar quienes ahí nomás decidieron ponerle toda su buena onda y unirse a esta propuesta.

¿Como ves la interacción artística entre La Rioja y Catamarca que son, como vos decís, tan similares?

La Rioja tiene una impronta con su Chaya que es como una cosa muy fuerte que tienen acá y que por ahí no necesita nutrirse de géneros, músico y autores de afuera. Tiene una identidad muy fuerte en ese sentido. Catamarca por su parte tiene el Poncho (Fiesta Nacional del Poncho) que se hace en invierno, también muy grande, y es el anhelo de todos los artistas catamarqueños poder tocar ahí.

Pero hay otro ambiente, en el circuito menos comercial, donde hay un intercambio, una ida y vuelta interesante: músicos de clásica, de tango, conozco muchos artistas de Catamarca que vienen a tocar acá y se llevan chicos para tocar allá y viceversa: Los Días de Tango que viene de allá para acá, Camilo Mata con el coro de Catamarca, el caso de Sergio Galleguillo y su banda, etc.

DSC_9392s¿Y como ves el ambiente musical en Catamarca? ¿Cómo es empezar a ser artista ahí?

En Catamarca, como creo que ocurre en todos lados, hay dos caminos: están los que quieren ingresar al mercado, a lo que te lleva más rápido fuera de tu provincia o a los medios de comunicación. Es un camino duro, difícil, en el que por ahí se paga un precio bastante caro. Después existe otro mundo, bastante incipiente, con muchos músicos jóvenes que estudian y se preparan. Son poquitos, porque la provincia es pequeña y no vamos a sacar una guasada de músicos, pero los hay. La Secretaría de Cultura está dando bastante apoyo en el tema de capacitaciones: lo llevaron hace poco a (Juan) Falú que estuvo dando tres días intensos de capacitaciones, también vino (Marcelo) Rodríguez Scilla, el director de la Camerata Porteña. Se está inyectando y se está incentivando a los músicos a formarse antes de lanzarse.

Hay provincia como Salta donde la música y la cultura propia son muy importantes en la formación de los niños ¿Pensás que Catamarca está aspirando a eso?

En el tema educación a Catamarca le está faltando, debo admitirlo. Es lamentable que música sea una materia de relleno en la primaria y secundaria; yo veo que acá en La Rioja tienen un (colegio) Polivalente de Música (en realidad de arte) y eso es un semillero. En Catamarca eso todavía no hay, igual que el tema de la difusión de nuestros temas folclóricos en las escuelas. Hay algunas en que sí se hace, pero en general se da muy poco.

¿Y tú formación? Contame como es que entrás en la música.

Yo de niña estudié piano en el conservatorio y al mismo tiempo me crie en un ambiente familiar de guitarristas amateurs. De adolescente me gustaba mucho el folclore e iba con la guitarra a todas partes, incluso tuve un dúo con mi hermana y cantamos en peñas y festivales. Pero después no estudié música. Soy ingeniera agrónoma, profesión que me permite vivir, pero la música volvió. Cuando está ya no se puede esquivar lo innato, los deseos. Gracias al apoyo de mi familia pude volver a éste que es mi verdadero oficio. Para mí la música es mi verdadera pasión y me lo estoy tomando con mucha seriedad.

¿Qué te hizo tomar esa decisión de regresar al primer amor?

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PH: Cortesía EFE Prensa

Bueno, de chica la música era un pasatiempo, no me imaginaba como una profesional en esto. Elegí otro camino y después de recibirme empecé a tener hijos: me casé y tengo tres niños, y la maternidad me mantenía tan ocupada que no había tiempo más que para agarrar la guitarra o el piano un rato. Luego de la etapa de bebés de mis hijos empezó a bajar nuevamente ese anhelo muy fuerte de crear, así que empecé a estudiar, me compré el piano y decidí tocar. Así fue. Y lo que vengo haciendo afortunadamente fue aceptado por el público catamarqueño; así que de a poquito me fui incorporando al circuito.

¿Qué venís haciendo en Catamarca?

Hasta el 2012 formé un dúo con Agustín Varela, un gran músico de Catamarca, un guitarrista y amigo de la infancia, hacíamos arreglos vocales y teníamos un repertorio latinoamericano. Después empezamos a estudiar con el Director de la Camerata Porteña (Rodríguez Scilla) y el orquestó un montón de temas que nosotros habíamos interpretado y arreglado y pudimos tocarlos con la orquesta atrás nuestro. Maravilloso. Este año me lancé con el piano y armé un espectáculo llamado Latinoamericano, un homenaje a mujeres compositoras latinoamericanas como Violeta Parra, Eladia Blázquez, Leda Valladares, María Elena Walsh. Fue un espectáculo integral en el que había danza, poesía y el grupo Vocal Pirca como invitados. Todo armado dirigido y diagramado por mí y después fue declarado de interés cultural por la Secretaría de cultura. Parece que gustó mucho, una sala pequeña pero llena y fue muy íntimo, una linda experiencia.

¿Qué te propusiste para este año?

Salir una vez más después de esta. Seguramente estaré en la Fiesta del Poncho y después, en Agosto, Septiembre, me imagino en Córdoba o en Tucumán y cerrando el año con otro espectáculo similar al que organizamos a principios. Vamos de a poco pero tratando de que lo que hago sea de calidad; y siempre acompañada: con amigos, intercambiando y dándole la oportunidad a otros.