Este 9 de abril se cumplió un siglo y medio de la célebre (o infame) Batalle del Pozo de Vargas, peleada en la ciudad de La Rioja como corolario de los levantamientos federales contra el gobierno centralista de Bartolomé Mitre. en esta nota, recordamos a la figura de uno de sus protagonistas: Felipe Varela.

feliFelipe Varela está plenamente incorporado a la historia riojana como parte de una trilogía heroica junto a Juan Facundo Quiroga y Ángel Vicente Peñaloza “El Chacho”, quienes encabezaron en distintos momentos la lucha que llevó a cabo durante cincuenta años la provincia por la causa federal.

Es que este caudillo nacido en Catamarca en 1821, hizo toda su vida política, militar y social en el oeste de la provincia de La Rioja, adonde había llegado casi adolescente para radicarse en el pueblo de Guandacol, atraído por el activo comercio que la zona desarrollaba con la región norte de Chile, donde ya había una intensa actividad minera. Fue don Pedro Castillo, un poblador guandacolino, a la postre su suegro, quien lo sumó a las huestes del Chacho que comenzaba a surgir con vuelo propio después del asesinato su antiguo jefe, el Brigadier general Facundo Quiroga.
El Chacho se había levantado en armas contra el gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, luego de que los unitarios lo convencieran de que el mandatario porteño no había sido ajeno a la muerte de Facundo emboscado en Barranca Yaco, Córdoba, en 1835. El antirrosismo de Varela siguió su curso cuando se sumó al Ejército Grande que encabezaba Justo José de Urquiza y que derrotara a Rosas en la batalla de Caseros en febrero de 1852. Años después, Varela se uniría nuevamente a Peñaloza para luchar contra otro gobernador porteño -esta vez liberal y vencedor de Urquiza en la batalla de Pavón en 1861-, Bartolomé Mitre, quien mandó invadir La Rioja, matar a sus hijos, quemar a sus pueblos y asesinar a su líder, Peñaloza.

img-20170410-wa0000No le fue difícil a Varela, después de este lamentable suceso, pasar a radicarse en Chile para salvar su garganta del cuchillo homicida de los porteños. Así llegó al año 1865, cuando Argentina se unió en la Triple Alianza al imperio del Brasil y Uruguay en contra del Paraguay que amenazaba romper el equilibrio existente en las naciones del Plata. Varela, que se había unido a la “Unión Americana”, cuyas filiales en toda la América latina se oponían al resurgimiento del imperialismo británico y español que había realizado ataques a México, Perú y Chile, pudo palpar de primera mano lo impopular de la guerra en las provincias argentinas y retornó desde Chile rebelado en contra de Mitre.

Sostuvo y fue derrotado por las fuerzas nacionales en la batalla de Pozo de Vargas (La Rioja) y después de un nuevo fracaso militar en Salta pasó a Bolivia y luego a Chile donde murió en junio de 1870. Su proclama, conocida durante la campaña de 1867, lo convierte después del caudillo uruguayo José Gervasio Artigas, en el único caudillo que convocaba a la Unión Americana y este pensamiento lo diferencia de los caudillos riojanos. Su dilatada trayectoria defendiendo el proyecto federal de las provincias argentinas y su visión americanista, son suficientes merecimientos para su ascenso a general de la nación. Un homenaje tardío, que no por eso deja de ser merecido.

* Texto de Víctor Hugo Robledo, historiador y actual Secretario de Cultura de La Rioja. Publicado en Revista Random Nº 54.