A pocos días de hacer detonar el escenario del Cosquín Rock, Eruca Sativa pasó por La Rioja para participar de la primera edición de la Chaya Rock, el festival paralelo que reúne en tres noches a lo mejor del rock local. Como era previsible, el power trío cordobés la descosió y puso a todo el público a saltar. Antes, los músicos dialogaron en exclusiva con Yo Rioja para contarnos el momento especial que están viviendo.

Cada vez es más difícil mencionar a Eruca Sativa en una conversación y que alguien no sepa de qué se está hablando. El trío de rock integrado por Lula Bertoldi en Guitarra y voz, Gabriel Pedernera en batería y Brenda Martin en bajo es una de las bandas de mayor crecimiento y proyección del ambiente nacional. No extraña que su popularidad esté derrumbando fronteras y que su presencia en cualquier escenario del país mueva multitudes de fans.

Al momento de pisar La rioja para presentarse en la primera edición de la Chaya Rock, Eruca Sativa se encuentra atravesando un momento especial de sus carreras que incluye pañales y llantos. A principios de 2015, Martin y Bertoldi debieron frenar actividades para dedicarse a, nada menos, que ser madres. A pesar de ello, la banda regresó en Octubre de ese mismo año con su primer gran recital en el Luna Park, templo sagrado del rock nacional, y hace unos días reventaron con autoridad los parlantes del Cosquín Rock.

A pesar de haber regresado a escena con toda la fuerza, no es difícil imaginar que la adición de dos pequeños integrantes a las giras no es una cuestión ligera. De hecho, nada más terminar la entrevista en el hotel donde se alojaban, las madres debieron correr a atender a sus hijos que las  demandaban con  insistencia. A pesar de ello su presencia en el escenario de la Chaya Rock fue más que estelar, con el público enloquecido por la presencia de sus ídolos.

Antes de partir rumbo a su próxima presentación en Salta, Eruca Sativa nos dejó esta entrevista donde hablaron de esta nueva etapa, el rock en el interior argentino y el futuro de la banda:

Habían estado en La Rioja antes…

Lula Bertoldi: Sí, estuvimos una vez antes. (A sus compañeros) vamos a hacer memoria los tres para recordar el lugar…

Brenda Martin: ¿El lugar? Era una especie de galpón grande que estaba medio alejado. Recuerdo que hacía bastante calor y recuerdo que la pasamos muy bien. Yo me había esguinzado  y fue una de las primeras tocadas que hice con una bota especial. Muy intenso, muy doloroso pero la pasamos bien.

Gabriel Pedernera: Sí, me acuerdo que fue mucha gente esa vez.

Creció mucho el ambiente y el gusto por escuchar rock en una provincia tradicionalmente folclórica como es La Rioja. ¿Cómo ven ustedes al rock en el interior de Argentina?

GP: creo que siempre lo sentimos como algo muy natural. Venimos de Córdoba y allá siempre hubo una movida muy fuerte y hay muchos grupos. Ahora estamos un poco alejados -Nota: todos viven en Buenos Aires- y nos desconectamos de lo que está pasando, sobre todo de Córdoba que es donde vivíamos antes. Pero me parece que el interior tiene una fuerza maravillosa, de hecho muchos colegas de grupos que nos gustan mucho como Parteplaneta, Guauchos o Sig Ragga son del interior y tienen propuestas muy interesante. Está buenísimo que La Rioja siga creciendo y se interese por esta música.

https://www.youtube.com/watch?v=hLkEv40NM9Q

https://www.youtube.com/watch?v=hLkEv40NM9Q

  • A partir de su experiencia – ¿Qué concejo le darían a una banda que quiere hacerse escuchar y es del interior?

LB: Por ahí es difícil pararse en una postura de bajada de línea o de consejo porque nosotros estamos todo el tiempo aprendiendo y estamos descubriendo el camino a medida que lo vamos atravesando. Pero sabemos que todo lo que hacemos lo hacemos con honestidad y con todo el corazón, porque es lo que nos gusta hacer. Pero eso es lo que hacemos nosotros no sé si podemos aconsejar que otro lo haga igual porque posiblemente no le funcione. Nuestro camino se hizo así.

  • Más allá de lo artístico, ¿Qué importancia tiene el rol de la producción y del manager para una banda?

BM: Creo que las personas que se van sumando a la Banda –que en principio siempre son los músicos que nos encontramos- deben hacerlo cuando aparece la necesidad. He visto bandas que todavía no terminaron de armar el repertorio y ya tienen manager; está buenísimo que una persona sume su energía y todo, pero no hay que concentrar la energía en eso, en que una persona salga a conseguir fechas sino que es importante salir a trabajar primero lo artístico. Obviamente, como dice Lula, desde donde lo hicimos nosotros. Cada uno tiene su forma de hacerlo pero yo lo veo de esa manera. A mí me parece que es lindo cuando los músicos de una banda conocemos todas las etapas: ir por los bares a buscar una fecha, grabar los primeros demos e ir puerta por puerta a mostrarlos, ir uno mismo a las radios para promocionarse antes de tener agente de prensa. De esa manera creo que uno también sabe cuál es el trabajo que tienen que hacer los otros después. Por supuesto, un manager o agente de prensa sabe mucho más que uno porque es su especialidad, pero tener una idea de cómo es todo el mundo que rodea a la música está bueno.

PH: Ignacio Quintavalle

PH: Ignacio Quintavalle

  • Hace un año tuvieron un párate por la maternidad de Lula y Brenda. Desde que regresaron, ¿Qué cambió, que sigue igual y como los afectó la maternidad a los tres?

GP: Antes que hablen las chicas para contar sus experiencias (risas), yo creo que no fue una pausa muy grande. Quizá dese afuera se haya visto como un párate muy largo pero nosotros en el adentro estuvimos trabajando mucho. Lanzamos la canción Nada Salvaje el año pasado y estuvimos preparando el show que realizamos en octubre en el Luna Park. Solo el show nos demandó cuatro o cinco meses de trabajo arduo, entonces la peor parte se la llevaron las chicas que no pudieron parar del todo.

PH: Ignacio Quintavalle

PH: Ignacio Quintavalle

LB: Sí, se vive distinto también el post-parto (risas). Estamos tratando de acomodarnos con lo que significa salir con nuestros hijos de gira, con todo lo que implica armar una gira considerando que estamos con nuestros hijos: los horarios de los shows, la agenda de cómo van a ser los días de una gira. Es todo muy distinto, además de considerar a la gente que tiene que acompañarnos para cuidar a los bebés o los padres que viajen con nosotros. Nos solo afecta lo cotidiano sino que demanda una planificación, pero está bueno, es una etapa buena, estamos todos juntos y nuestro manager le pone toda la energía para que estemos todos cómodos y salgamos como en familia a tocar.

Estamos volviendo a agarrar el ritmo de a poco porque antes del embarazo tocábamos muchísimo, casi tres veces por fin de semana, nos cansamos de tocar. Nunca habíamos parado tanto tiempo y ahora estamos volviendo a hacer andar la máquina. Es un desafío, pero estamos muy contentos de poder hacerlo de esta forma.

BM: Comparto mucho lo que dicen los chicos. Estoy pensando lo que no cambió… lo que no cambió para nada fueron las ganas de tocar que tenemos cada vez que subimos al escenario, las ganas de ensayar cuando nos encontramos en la sala, las ganas de componer y hacer música juntos. La verdad que eso sigue intacto, lo único que ahora tal vez tenemos menos tiempo y entonces tratamos de organizarnos para que esas horas que podemos juntarnos sean lo más intensas posibles. Está buenísimo poder seguir sumando recuerdos a este camino que estamos haciendo juntos, musicalmente y también humanamente porque compartimos la vida.

PH: Ignacio Quintavalle

PH: Ignacio Quintavalle

  • Regresaron a los escenarios en el Luna Park en octubre del año pasado y fueron la primera banda de Córdoba en lograr algo así… ¿Cómo se sintió estar en ese templo del Rock Nacional?

LB: Lo más loco fue que no lo vivimos como “somos las primer banda”, sino que lo tomamos como un logro nuestro como grupo de trabajo, también como un logro de nuestras canciones: “nuestras canciones llegaron al Luna Park”; pero también fue como una vuelta de página, ahora empieza todo otra historia, como lo contrario a dormirse en los laureles. Ahora tenemos que trabajar para que esto se capitalice, para que la banda siga creciendo después del Luna Park, no es que llegamos ahí y ya está. Incluso está mal decir “llegamos al Luna” porque se trata solo de un comienzo, quizá la primera instancia de todo lo que nosotros queremos llegar a hacer.

También fue un desafío: en ese recital nos dimos un encontronazo con muchas cosas en las que estamos trabajando para mejorar. Eso es lo más fuerte, decir: “¡guau! Cuanto nos falta para seguir creciendo y para llegar a ser esa banda que realmente queremos ser”. Pero claro sí, obvio que súper agradecidos y felices de haberlo hecho.

  • ¿Qué es lo nuevo que se viene de Eruca Sativa? Sobre todo en la parte discográfica, donde desde 2012, con el disco Blanco, no sacan un disco nuevo…

GP: Sí, tenemos muchas ganas. Lo que hubo ahí en el medio fue el DVD y el disco en vivo que se llamó Huella Digital (2014). Tenemos muchas ganas de hacer un disco nuevo este año; no tenemos fecha pero está toda nuestra energía puesta ahí: en canciones nuevas y también en sonidos nuevos.

PH: Ignacio Quintavalle

PH: Ignacio Quintavalle

  • ¿Cómo ven el futuro de Eruca Sativa? ¿Cómo sienten que va a seguir este proyecto de aquí en adelante? Y también quisiera preguntarles ¿Qué esperan dejarle de Eruca Sativa a sus hijos?

LB: Para el futuro yo creo que somos ambiciosos en el buen sentido: disfrutamos lo que nos pasa pero también siempre estamos con un pedazo del cerebro pensando como seguir o de qué forma conseguir que nuestra banda no pierda la frescura. De alguna manera esa es también nuestra búsqueda natural: buscar cual será la nueva arista de esta figura geométrica que hace tiempo dejó de ser un triángulo.

BM: Mirá, yo con respecto a nuestros hijos pienso que más allá de Eruca, ellos ya empezaron a crecer en un ambiente donde la música va a ser un lenguaje para ellos. Independientemente de lo que ellos decidan hacer en el futuro con sus vidas, pero van a manejar el lenguaje de la música y eso me encanta, me parece que es muy sano y enriquecedor.

Por otro lado quisiera agregar que la noche que tocamos en el Luna la gente superó mis expectativas. Yo pensé que íbamos a tocar pero que no iba a estar tan lleno, que iba a haber huecos en la sala. Pero cuando subí al escenario y vi la cantidad de gente que había, una energía fuertísima, traté de ser consciente de que somos una banda haciendo sus canciones y creemos mucho en lo que hacemos. Me di cuenta que habíamos llegado a ese futuro que nos planteábamos cuando decíamos que si creíamos en lo que hacíamos lo íbamos a lograr. Ahora pienso para adelante que espero que hagamos un bueno disco y que la próxima vez que nos sentemos a hablar se materialice lo que espero del futuro en ese disco.

PH: Ignacio Quintavalle

PH: Ignacio Quintavalle

GP: Es un poco lo que dicen las chicas. Yo de los hijos no puedo hablar (risas) todavía, pero me parece que todas las proyecciones que hicimos y todas las imágenes que tuvimos, desde que se formó la banda, sobre lo que iba a pasar, la vida nos fue cacheteando de maneras hermosas, con diferentes tipos de guantes, con algodones muy lindos… 

BM: ¡Guantes con tachas también! (risas)

GP: Espero que esa parte tan linda de la sorpresa siga. Como dijo Brenda, yo también tuve esa sensación cuando salí al escenario del Luna, esperaba una cosa y me llevé una sorpresa muy grata. Lo mismo cuando sacamos el primer disco, rompió todas mis expectativas, o cuando sacamos el segundo y el tercero; o cuando hicimos nuestro primer Vorterix, nuestro primer teatro de Flores o la primera presentación de un disco que estábamos enloquecidos por la cantidad de discos que habíamos vendido, no, no…

LB: ¿De la Carne? ¡41!

GP: ¡No! 71. Cada una de nuestras experiencias esperábamos algo y pasaba otra cosa…

  • Nunca dejar de llevarse esas sorpresas gratas ¿no?

GP: Siempre llevarse esas sorpresas gratas, pero, como dice Brenda, incluso las que no lo son sirven un montón. Ojalá sigamos llevándonos sorpresas.