Luego de cuatro jornadas -en octubre- de gran intensidad y múltiples emociones, Sofía Stoller vierte en esta columna sus impresiones y experiencias desde el punto de vista de una estudiante de segundo año de la carrera de Comunicación Social de la UNLaR y participante activa en la organización del gran evento.

Escribe: Sofía Stoller

Haciendo un resumen de lo que fue ni más ni menos que los 20 años de la Lic. en Comunicación Social, es difícil decidir por donde comenzar, fueron días de muchos sucesos, experiencias, charlas y personalidades -del pasado vigentes y nuevas de la carrera- y más allá de lo sucedido, también está lo transmitido en esa semana: conocimientos, palabras, ideas en el aire, por todos lados, cada día, cada momento.

¿Se puede resumir en una palabra? Construcción.

El festejo de los 20 años nos dejó el ideal de construir, el amor por crear más, surgir, resurgir de la tierra y de la vida todo lo que deba ser y creamos que podemos hacer.

Construir el pasado, las historias pérdidas, escondidas y olvidadas. Construir el presente mediante una visión crítica de los contextos actuales y sociales, haciendo un análisis profundo, serio de los hechos, tomando una posición y ocupando un lugar de compromiso para con las personas y la vida.  Todo ello para poder crear un futuro mejor.

Fotos: cortesía IPA UNLaR

Fotos: cortesía IPA UNLaR

Los 20 años del comunicador fue una etapa, una semana dinámica, agitada, sentida, donde  cada día tuvo la oportunidad de ser vivido con alegría despertando curiosidades a cada momento gracias a las charlas que dieron docentes tanto de la carrera y como de otras provincias, egresados y licenciados en otras ciencias sociales y humanísticas aportando una mirada sobre la relaciones que posee el universo pluridisciplinar de la comunicación respecto a otras ciencias y disciplinas artísticas.

Cada profesional realizo su charla brindando a todos los presentes sus conocimientos académicos, brindando marcos teóricos, referencias de autores y textos, pero la magia y el valor de las disertaciones fue que cada exponente dejo al frente pedacitos de su corazón expresando implícita y explícitamente el amor por la carrera, el amor por la comunicación social, el amor por la profesión, por ese paso y proceso de aprendizaje por la carrera y el amor por la praxis en la vida real, la bella sensación de estar y sentirse con los pies en el barro.

Fotos: cortesía IPA UNLaR

Fotos: cortesía IPA UNLaR

“Ir en profundidad sobre las cosas mirar su esencia y construir”

los 20  años de la carrera fue un motor de energía para continuar en el camino como estudiante, para reflexionar y pensar la pedagogía como docente, para emocionarse y sentir la nostalgia del pasado como graduado. Fueron unos días para mirar alrededor y afirmar que las cosas cambiaron, que estamos en otros tiempos, que la universidad mal que pese a algunos, se está abriendo como una flor, permitiendo que las ideas y proyectos se concreticen. Festejar los 20 años de vida de esta carrera fue un logro compartido por muchas personas, pero a la vez fue un desafío de compromisos por parte de todo un equipo para poder llevarlo a cabo.

Reflexionando todo esto, concluyo que fueron días cargados de energías, sentimientos  y construcciones, de ¡alteraciones de las estructuras mentales! Y lo más significativo, es que las palabras información y libertad fueron ecos continuos expresando que un comunicador social lograra su libertad, solo cuando a través de lo que transmita pueda construir realidades para dar libertad al prójimo. Porque toda información debe convertirse en futuro conocimiento.