La escritora porteña, Alejandra Laurencich, brindó una charla en la librería Rayuela de La Rioja para conversar sobre su última novela: “La olas del mundo”. Acá una pequeña entrevista realizada a la autora por Julieta Mena, para conocer un poco su opinión sobre la literatura y el oficio de escribir.

Escribe: Julieta Mena

Alejandra Laurencich llegó por tercera vez a La Rioja con la colaboración de Fundación OSDE y de la mano de Rayela Libros, la librería de la capital que ya es reconocida por sus conversaciones literarias con reconocidos autores nacionales –así el caso de Samanta Schweblin, Juan Sasturain, Guillermo Martínez, Liliana Heker, Silvia Iparraguirre o Mariana Enríquez-, en este caso interpelada por la docente Mónica Loinaz.

Foto: Franco Romero / Facebook Rayuela Libros

Foto: Franco Romero / Facebook Rayuela Libros

Laurencich ha publicado los libros de cuentos “Coronadas de gloria”, que recibió el Premio del Fondo Nacional de las Artes (2001), “Historias de mujeres oscuras”, distinguido con el Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires (2007) y “Lo que dicen cuando callan” (2013); las novelas “Vete de mí” –publicada también en Eslovenia– y “Las olas del mundo”, editada recientemente por el sello Alfaguara.

La autora es reconocida también por su trayectoria como directora de talleres literarios, una experiencia de más de veinte años en la formación de escritores que sintetizó en el volumen “El Taller”. En 2011, creó la revista de narrativa La Balandra, que en la actualidad dirige con éxito.

  • ¿De que se trata esta presentación, “Las olas del mundo”?

Fernando el dueño de Librería Rayuela me invitó por tercera vez, a presentar mi última novela que se llama “Las olas del mundo”. Me acompañó una profesora de La Rioja y hablamos de la novela y también de mis otros libros, porque había mucho para comentar. Con la excusa de la novela tocamos muchos otros libros.

Foto: Franco Romero / Facebook Rayuela Libros

Foto: Franco Romero / Facebook Rayuela Libros

  • ¿Escritor se nace o se hace?

Yo creo que el escritor desde chiquito tiene un vínculo particular con la palabra, así como el músico está en contacto temprano con el sonido o el artista plástico con el lenguaje de las formas y los colores. Para mí hay algo que nace con la persona que va a dedicarse a escribir, pero sí estoy convencida de que solamente con eso no se llega a escritor; la persistencia, el oficio, también hacen al escritor. Creo entonces que es un mix: se nace, pero verdaderamente uno se hace escritor con los años.

  • ¿Nos puede dar algún tip que nos pueda recomendar para aquellos que nacimos con muy poquitas virtudes para escribir?

A mí me parece que lo ideal es dedicarse. Leer mucho es fundamental. Y después no quedarse en las ideas, porque mucha gente dice: “yo tengo una idea fantástica para una novela”, pero lo que diferencia a un escritor de alguien que solo aspira a serlo es sentarse a escribir todos los días, con frío, con calor; y después elaborar el material. Si uno encuentra las herramientas porque tiene ese “don”, fantástico, pero si no, hay que ir a un taller, preguntar a los que escriben, mostrar el material y no quedarse con los aplausos de familiares y amigos. Hay que rodearse de gente que puede hacer una crítica constructiva, que ayude a crecer. Este libro que escribí –El Taller, 2011- está muy pensado para guiar: desde el que no sabe nada pero tiene intenciones de escribir, a una etapa básica que hacemos todos los escritores que es la corrección del texto. Esto puede servir como base pero uno después necesita conseguir un maestro.