Que el rock es causa y efecto del amor es de tamaña obviedad como todo lo que se desprende de la ejecución de cualquier instrumento, pero cuando a las melodías se les agrega un fuerte contenido sentimental, al igual que en otros géneros como el tango, esencialmente el hombre queda al descubierto y se exhibe sin hipocresía con sus pasiones en la superficie, gritando con ímpetu a esa mina que se “piantó” o que le sacudió el piso al punto de atrapar o destruir el corazón.

La Perra Que Los Parió, banda formada por Nahuel “El Viejo” Amarilla en voz y guitarra, con él conversamos en exclusiva con Revista RANDOM, es una gran exponente de incorporar -con frecuencia- al amor en sus composiciones. Entre sus grandes gestas se recuerda su celebrado concierto en las Islas Malvinas o el significativo debut en el escenario principal del Cosquín Rock. Instantes antes de la presentación de su flamante disco “Ni tan Pronto”, el grupo que se compone con Juanchi Espada (guitarra), Matías Ramos (bajo y coros), Jorge Bekmezian (batería) y Martin Seguel (saxo); se muestran con la solidez de más de una década en escena. El flamante disco es la continuación de su antecesor “Ni tan tarde” (No por mucho madrugar), un trabajo que les dio numerosas satisfacciones. “Ya con ambas partes en la mano puedo decirte que ‘Ni tan Pronto’ es un gran disco de rock. Creo que ya con su complemento en la calle, me siento realmente orgulloso de hacia dónde se encamina LPQLP. En resumen es un Discazo”, apunta Nahuel Amarilla, a horas de la presentación oficial. Le hablo sobre la inminencia del estreno y el “Viejo” admite que “la ansiedad es muchísima, y las expectativas muy altas. Tenemos preparado un gran show con varios invitados, la lista más extensa en la historia de la banda y mucho rock como para que se vuelvan a sus casas extasiados”.

 

-La concepción del trabajo es una continuidad del elogiado “Ni tan tarde” que tantas satisfacciones les dio, ¿Cómo fue la génesis de parir dos discos en este concepto de linealidad?

 -Fue un proceso muy satisfactorio, lleno de buenos momentos y mucho trabajo en el que hemos volcado todo lo aprendido no sólo en la carrera de la banda, si no en nuestras vidas artísticas. Todo partió con la pequeña idea de hacer un EP y desembocó en una idea mayor que era la de generar un disco doble que -entre sus dos títulos- formara uno solo, inspirado en las grandes obras conceptuales nacionales e internacionales de toda la historia del rock, de ahí todo el resto.

 

-Así como en diversas ramas del Arte, cuando se planea una trilogía o una secuela, surge más de un planteo y dificultades varias, ¿Cuáles fueron los principales desafíos que debieron afrontar?

-Los principales desafíos fueron encadenar las nuevas canciones con las que ya estaban, ya que no teníamos todas las canciones armadas de arranque y poder llegar a concretar y plasmar las ideas de sonido y características de cada disco que ya teníamos ideadas en nuestra cabeza.

 

“… ESTOS DOS TRABAJOS SON MUY INTROSPECTIVOS. ESTUVE PASANDO POR UN MOMENTO MUY PARTICULAR EN MI VIDA Y ESO LLEVA A DETERMINADOS ESTADOS QUE INSPIRAN.. ”

 

-En el corte “Ni tan pronto” aparece el tipo arrepentido que llora su amor a los cuatro vientos, un sufrimiento que obviamente no es casual y lo emparente con “Para seguir”, no obstante, ¿Cuál fue la búsqueda?

-Si bien ambas canciones son muy introspectivas, creo que el personaje de “Para Seguir” no se resigna, sigue creyendo que es posible recuperar y encontrar aquello perdido, es optimista. En cambio, el de “Ni Tan Pronto” está haciendo un mea culpa, pero sabe que ya no hay retorno, no hay vuelta atrás. En el caso de ambas canciones, el mensaje apunta a valorar lo que tenemos hoy, a quienes tenemos al lado. A no burlarnos del amor, algo tan escaso en estos tiempos.

 

Leé la nota completa en Revista Random