No es fan de dar notas a la prensa, sin embargo, Fernando Szereszevsky decidió hacer una excepción para Revista Random y contó absolutamente todo: desde su juventud acelerada hasta sus tiempos en contactos con pesos pesados de la política y su salto al mundo de la música, o mejor dicho, al mundo del management de artistas de la talla de Charly García y, ahora, IKV.

Tuvo una infancia y una adolescencia precoz, como si él mismo hubiese querido adelantarse en el tiempo desafiándolo. Como si no le gustara que ese mismo tiempo lo encontrase quieto, disperso o paralizado sin hacer algo para aprender lo que fuera de la vida. Hincha fanático de Atlanta. Curioso, despierto, dotado de una sensibilidad capaz de contener y también de liberar. Su mirada es limpia y sincera. Quizás algún lector poco creyente o escéptico, piense que divago. Pero al conocer a Fernando me dio la impresión de ser una persona forjada en varias vidas. Con un conocimiento profundo, una especie de guardián. Sin entrar en mucho detalle, definir lo que hace Fernando, sería algo más o menos así: aquel que conduce, vela y cuida por el bienestar de las grandes personalidades, personas que admiramos, populares e importantes para muchos. Un creador de entornos, momentos, forjador de aptitudes y actitudes, un motivador e ingeniero de estructuras para que una persona se sienta bien, produzca, cree, descanse y muy importante: disfrute. Pero volviendo a su interesante vida, a los 12, Fernando ya tenía su trabajo como zapatero en un taller de Villa Crespo, a los 17, un programa de radio con sus amigos del secundario, a los 23 años era jefe de prensa en presidencia y trabajaba con el entonces, secretario general de presidencia Alberto Kohan y el ex presidente Carlos Menem – si, leyó bien- y como si esto fuera poco y su edad y experiencia mucha, a los 26, era manager y amigo de Charly García. Interesante, ¿no? A mí me pareció lo mismo. Porque si hay algo que puede contar Fernando, son historias, experiencias, anécdotas. Como el abuelo al nieto, pero con menos arrugas y unos 40 años menos. Hoy, Fernando es el manager de los exitosos Illya Kuriaki & The Valderramas. De éxito, conoce y bastante. Y si hasta acá te pareció interesante un pedazo de su vida contado por un humilde intento de periodista, esperá leer de sus propias palabras parte de su anecdotario en esta entrevista.

 

-Charlando y conociéndote puedo percibir que la calle te ha formado bastante… ¿Cómo comenzó tu vida laboral, tu contacto con la universidad de la calle?

A los 12 años empecé trabajar. Fue en una fábrica de cinturones. Era un obrero, los ensamblaba, ponía los tornillitos. La fábrica estaba en Villa Crespo (CABA). Un amigo me llevó, como para hacer algo y tener mi plata. Después como a los 17 entré a trabajar en una radio. El trabajo en la radio me deslumbró. Llegué a la radio porque en mi colegio se presentó una gente ofreciendo espacios para trabajar y con un grupo de amigos nos metimos a hacer el programa de la noche. Después haciendo ese programa, empezamos a hacer otro del equipo de futbol Atlanta. Soy fanático de Atlanta, estuve muy vinculado al Club. Y así, de estar a la noche o a la tarde en la radio, empecé a relacionarme y a militar con la radio, militancia de izquierda.

 

-¿Dentro de la Radio había alguien relacionado a la política?

En su momento estaba bancada por una persona muy relacionada al Partido Comunista. Se fueron dando las cosas y fui creciendo. Éramos todos pibes. Los más grandes tenían 23 o 24 años. Nosotros 17. Era toda sangre joven dedicada a la política universitaria. Pasó el tiempo e hice mucho en la radio, todo lo que se podía hacer y más. Tenía ganas de hacer otras cosas. Lo último que hice en la radio fue que a Juan Pablo Sorín (Ex futbolista de la Selección Argentina) lo convencí de hacer un programa, era un figura muy conocida. También comencé a trabajar en América TV en un programa de cable de Atlanta. Abrí mi panorama laboral, al margen de que la Radio era mi vida.

 

-Tuviste un paso importante por la política argentina relacionada a Alberto Kohan y Carlos Menem ¿Cómo fue tu acercamiento y tu llegada a trabajar en presidencia?

Un día paso a saludar y un amigo me dice: “es increíble que hayas venido porque te estaba buscando… mi cuñado es el jefe de prensa de un peso pesado del gobierno” -en ese momento el gobierno para mí era la otra vereda- “por tu personalidad y tu forma de ser… me parece que ese trabajo es para vos” me dijo. Para mi estaba loco, mirá si iba a trabajar para el gobierno, no sabía nada. Además me estaba yendo de viaje con una chica que me invitaba a Mar del Plata.

 

-Mínimamente te seducía la idea… ¿o no?

No, porque para mí era difícil pensar en la posibilidad. Me voy a Mar del Plata con esta chica y le digo a mi papá que no me llamara, le dejo el teléfono de la casa por las dudas una urgencia. Esa misma noche me llamó. “En que lío andarás vos que te llaman de presidencia, ¿Qué hiciste?” me dijo. Me habían llamado y tenía que comunicarme urgente. Había sido seleccionado para ser el jefe de prensa del Secretario General de la Presidencia Alberto Kohan. “No hay mucho tiempo, te esperamos mañana a las 7:00 AM así te pasamos los detalles y comenzás a trabajar. Tomate el primer avión, te esperamos” me dijeron. Mi chica no me creía nada y suponía que estaba inventando una historia para escaparme. A los dos días me presenté, me encontré con el cuñado de mi amigo, cruzamos la plaza de mayo y entramos al despacho de Kohan.

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