Al caminar por sus calles la historia brota detrás de cada árbol, de cada casa, de su iglesia,  de su plaza y lago. En el mes de Octubre esa historia se hace presente durante las Fiestas Patronales de Polco, donde personas de todo el país vienen a visitar el santuario de la Virgen del Rosario.

La imperturbable paz del pequeño poblado de Polco, en el departamento Chamical, se rompe únicamente en octubre, cuando cientos de peregrinos acuden con fe y alegría para disfrutar en dos fines de semana de las festividades en su honor, peñas folclóricas, bailes y otros espectáculos se preparan para la fecha, en un marco natural de real belleza.

El segundo fin de semana de octubre, la devoción a la Virgen del Rosario se vuelve carne en los pobladores de los llanos, que acuden según cuenta la leyenda a venerar una de esas imágenes santas que siempre aparecen por la fe y la inconmovible insistencia de sus habitantes.

Para estas fiestas no es solo devoción, en esta hermosa villa se encuentra el museo histórico religioso, donde se exhiben los vestidos y las cabelleras de la milagrosa virgen, el sillón de San francisco Solano juntos con otros elementos que utilizo el santo en su paso por aquí y todo tipo de reliquias que habla de la riqueza histórica del lugar.

CUENTA LA LEYENDA…

Que un arriero se encontró en estos parajes sediento y agotado. Como último recurso para su salvación, elevo una súplica a la madre de Rosario implorando por un poco de agua para saciar su sed y aplacar el calor. Al instante sus palabras tuvieron eco… y aquí en Polco broto milagrosamente abundante agua entre las piedras.

En gratitud por aquella bendición salvadora, el arriero llevo a Polco la venerada imagen de nuestra señora del rosario, la “Celestial Princesa” y es desde entonces el origen de una fiesta tan santa como popular entre los pobladores de los llanos riojanos.