La tecnología a avanzado hasta puntos insospechados en el estudio y el conocimiento de la anatomía humana. Acá te mostramos la bebionic3, la prótesis de brazo mas avanzada del mundo, capaz de volver a hacer sentir a su usuario la punta de los dedos.

bb3_image4En 2006, Nigel Acklan perdió su brazo derecho en un accidente industrial. Seis meses después, luego de extensas cirugías, dolor y las infecciones que llegaron después, Nigel le pidió a los médicos que le amputen el brazo por debajo del codo. Ahora, Ackland utiliza una de las prótesis más avanzadas del mundo.

“Mi vida cambió para siempre”, declaró. Él es la primera persona en ser equipada con el bebionic3, el brazo cibernético de la empresa RSL Steeper, una extraordinaria pieza de tecnología de punta que hoy están utilizando alrededor de 250 personas en el mundo.

Desde esa vez hace ya 11 años, pasó mucha agua bajo el puente –Ackland admitió que, un año antes de colocarse el bebionic3, había pensado en suicidarse-, años de prótesis de mala calidad, incluyendo un simple garfio de metal, le habían causado infecciones dolorosas y la vergüenza de que se le cayera un brazo en público.

“Estaba demasiado ocupado perdiendo la cabeza como para darme cuenta de que también había perdido un brazo”, confiesa. La mejora en su calidad de vida desde que le instalaron el bebionic3 has sido el día y la noche. “Siento que mi pulgar se mueve antes de que reaccione la prótesis, es casi como si estuviese reconectando”, explica todavía con asombro.

Con este brazo robótico puede realizar varios tipos de agarre y es capaz de levantar 45 kilos sin dificultad sin perder la sensibilidad de manipular un lápiz o un pincel. Este se debe a los increíbles sensores de movimiento que detectan la intensidad del movimiento muscular y retroalimentan a los nervios del brazo para imitar la sensación de tacto.

Para mucho amputados, la mejora que experimentó Ackland seguirá siendo un sueño. La bebionic3 es cara (entre U$D 30.000 y U$D 40.000) y muy poco centros ortopédicos en el mundo la ofrecen, pero con los avances de la tecnología, se ha calculado que para 2025 el precio podría bajar a menos de U$D 3000.

La diferencia de utilizarla bien puede valer la pena: teniendo esta prótesis se puede atender un teléfono, jugar con un joystick o algo tan simple como dar la mano. En fin, todo tiene que ver con la indescriptible sensación de normalidad que genera. Por no mencionar que su apariencia estética está inspirada en las películas y juegos de ciencia ficción.

Esto simado a otras prótesis para piernas que imitan tendones al caminar, nos está acercando cada día más a las realidades de las películas del género: implantes que no solo recuperen, sino que aumenten la experiencia de ser humano.