Este Sábado 19 de septiembre, se presenta en Parque Avellaneda María Paula Godoy con su disco Ambas entre Sambas & Zambas. Nacida en Monteros, Tucumán, vivió 25 años en Brasil junto a su familia y una valija con discos de folclore. Lejos de su tierra, aquellos discos mantuvieron viva su identidad argentina, al tiempo que Brasil le enseñaba un nuevo mundo. En esta entrevista exclusiva con Yo Rioja, montero nos cuenta como uso la música como un puente y comenzó a cantar y a convivir con dos mundos en paralelo. La entrada es libre y gratuita y contará con la participación especial de Hulda Estrabou en guitarra.

María Paula Godoy nació en Monteros, Tucumán, pero se fue a vivir desde los 5 años en Brasil. Allí lo aprendió todo: a leer, a escribir a falar portugues. Lo único que no aprendió en Brasil fue el amor por la música y las tradiciones argentinas, eso lo asimiló desde casa.

“En mi familia no eran músico, aunque mi abuelo solía tocar la guitarra en reuniones. Pero mi papá siempre me dio fuerza para que haga lo que yo quería, así que empecé a cantar por gusto propio”, nos relata María Paula mientras viaja por las rutas del NOA. Ocurrió que mientras estudiaba Administración de Empresas en Sao Paulo, se vio en la necesidad de comenzar a mantenerse, así que surgió la posibilidad de formar parte de una banda en el norte de Brasil, que interpretaba un genero conocido como Forró.

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La relación cultural entre Brasil y Argentina se ha mantenido curiosamente desbalanceada. Si bien en Argentina la música brasilera se escucha bastante y se pueden nombrar a varios compositores, músico y cantautores cariocas; en Brasil ocurre la ignorancia absoluta- tal vez Gardel o Mercedes Sosa- de la música nacional. “En Brasil hay mucho orgullo con respecto a lo propio, a la cultura autóctona, no entra tanto de afuera como uno podría creer”.

“Yo volví a Argentina para incursionar en el folclore, en mis raíces”, nos cuenta, sin embargo, experimentar sus orígenes sería un viaje confuso y enrevesado pero al final, como todo buen viaje que se realiza tanto por dentro como por fuera, le termino entregando su identidad. Nada más llegada a su Tucumán, el reconocido folclorista, Raúl Carnota -fallecido el año pasado-, le recomendó que primero dominara lo que ya sabía hacer, que siguiera interpretando música brasilera. Lo hizo por un tiempo, pero no le alcanzó, todavía estaba en deuda con la casa de su infancia y las tradiciones de sus padres.

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Fue entonces que conoció, tres años después, a Juan Martín Angera, guitarrista que se convertiría en su compañero de vida y de interpretación. Con él encaró un proyecto de folclore nacional y llegaron, en 2013, a participar en Cosquín. Sin embargo su paso por el escenario Atahualpa Yupanqui fue sin pena ni gloria y, más tarde esa semana, mientras participaban de una peña, María Paula decidió interpretar Merceditas en portugués. “Bueno ya está, pensé, ¿para qué me voy a estar disfrazando de gaucho si mi identidad era esta?”, recuerda Godoy. La versión del famoso chamamé llamó la atención de los organizadores del festival que la invitaron a cerrar en la última noche siempre y cuando siguieran esa línea de fusión.

Esa experiencia le dio la confianza necesaria para encarar el proyecto de unir ambas culturas. “Argentina es mi madre y Brasil es mi padre, no lo puedo negar, es parte mía”, repite  nos revela que antes de ese momento, no sentirse de ningún lado la volvía triste. Definirse por ambos le permitió el equilibrio y la certeza.

Así nació Ambas entre Sambas & Zambas, un disco que pretendo unir dos filosofías que, miradas de cerca no son tan distintas. “Yo que conocí la música rural de ambos países te puedo decir que las letras reflejan sentimientos muy casi idénticos: el hombre del campo que debe dejar a la familia para ir a la ciudad, o que debe sufrir de sol a sol para comer. El sufrimiento es el mismo. Somos muy parecidos, no es como Argentina e India o Argentina y Suecia”.