Nahiara Rafiaa es una artista plástica, restauradora y una destacada referente por los derechos de las mujeres y la militancia popular. Actualmente se encuentra realizando un viaje laboral a Perú, en donde realizará intervenciones artísticas multi formato en Huanchaco, la meca peruana del surf, una localidad llena de expresividad y libertad.

A propósito de este viaje, Yo Rioja se reunió con la artista para dialogar sobre su profesión y trayectoria, las dificultades y virtudes de realizarla acá en nuestra provincia y la forma en que la expresión se puede utilizar como arma contra las hegemonías culturales e inspirar nuevas visiones de los cuerpos antes encadenados a fórmulas estigmatizantes.

¿De que se trata este viaje a Perú? ¿Por qué lo realizas ahora?

Nahiara Rafiaa: Es un viaje laboral, pero no lo tomo solo como algo laboral sino como una experiencia de vida.

¿Por dónde viene la decisión de hacer este viaje?

NR: No es mi primera oportunidad de realizar un viaje así, hace unos años atrás estuve viviendo en Florencia Italia, porque gane una beca de restauración y conservación de bienes culturales. Este viaje (a Perú) surge como una forma de buscar nuevas oportunidades, este último tiempo estuve un poco desconectada del arte y es una nueva forma de reconectarme con mi parte artística principalmente. Envié CV a distintos lugares y uno de los lugares de los que me llamaron es en Perú para hacer una intervención artística sobre diferentes superficies, sobre vidrios, maderas y muros en Huanchaco, una ciudad que pertenece al Partido de La Libertad (Trujillo), es un pueblo con mucha movida cultural sobre todo ancestral, está cerca de las ruinas de Nazca y a unos 500km de Lima, tiene playas y es capital de surf.

Tengo que preguntarte cómo fue que comenzaste en el arte: ¿De dónde te nace esta vocación?

NR: Nace desde chica, haciendo todo lo que podía con las manos, siempre me llamo la atención el tener contacto con la pintura y con distintos materiales. En ese momento era autodidacta y en la secundaria comienzo a interiorizarme en lo que es la pintura. A raíz de una clase en donde nos piden pintar un cuadro, me di cuenta que me gustaba pintar y comencé a tomar clases y a interiorizarme más y cuando termine la escuela entre al Profesorado de Arte acá en La Rioja: estudie pintura y cuando termine me fui a Buenos Aires, al Instituto Nacional de Arte que ahora es Universidad Nacional de Arte. Estudie conservación y restauración de bienes culturales.

¿Por qué decidiste ir por la restauración?

NR: Siempre me llamo mucho la atención como la física, la química, la biología y demás intervienen y se combinan con el arte para salvar las obras que hoy tenemos en los museos. Porque sin la conservación y restauración no tendríamos arte directamente. Estuve estudiando un año y me salió la beca para irme a Florencia, una beca de restauración en pintura de caballete. Estuve seis meses allá en una escuela italiana, en el taller de una maestra con quien hicimos, junto a otras dos compañeras, la restauración de varias pinturas de artistas muy famosos y que fueron a parar a varios museos: restauramos varias pinturas de Mario Romoli, un artista muy reconocido en Italia del que se abrió un museo en un pueblo cerca de Florencia, un artista del siglo XIX.

Cuando termino mi experiencia volví y ya no pude volver a Buenos Aires a seguir estudiando. Acá estuve trabajando con algunas obras de la Secretaria de Cultura de la Provincia y con clientes y clientas particulares.

¿Cuándo fue lo de Florencia?

NR: Fue en el 2013.

Me decías también que estabas alejada del arte este último tiempo…

NR: Si un poco retraída con el tema artístico, por varias cuestiones personales pero siempre se vuelve.

¿Cómo definirías lo que te gusta hacer o trabajar visualmente?

NR: Desde el comienzo siempre estuve trabajando mucho el tema de la mujer, la lucha feminista, los colores de mi obra simbolizan a la mujer objeto, la mujer cosificada y como protesta y lucha a la hegemonía de los cuerpos de las mujeres y los medios de comunicación.

¿Cuál decís vos que es la posición hegemónica en esos aspectos?

NR: La figura hegemónica de una mujer, cómo debe ser el cuerpo de una mujer: “que tiene que ser flaca, pechos grandes, cola grande”, las medidas de las modelos, digamos. Como respuesta a esto las críticas que se dan en el arte son críticas con colores muy oscuros.

¿Pensás que la imagen que se impone de la mujer es una visión machista o tiene que ver con el consumismo?

NR: Ambas. Claramente es machista y es consumista, porque el machismo es capitalista y el capitalismo es consumo. Es la imagen impuesta que se dio a lo largo de la historia. Tengo una muestra que cita a obras de la historia del arte y las resignifica a la actualidad, pero también uno ve la Gioconda y también era un símbolo de belleza para su época, o ve las tres gracias que son mujeres voluptuosos, gorditas y demás, y también eran un símbolo de belleza para su época, pero siempre era la visión masculina de la mujer, los que trascendieron siempre fueron pintores hombres.

¿Cómo te revelas ante eso?

NR: Y a través de los colores principalmente y resignificando las obras, utilizando y visibilizando los cuerpos de mujeres actuales y reales, diversidad en los cuerpos y en las personas que es lo que somos, no somos una hegemonía impuesta.

¿En esta obra que me podes decir?

NR: Todas mis obras son críticas, esta es de una serie que se llama “Mujer Esmalte”, que es a través de los colores y la utilización de los mismos en los cuerpos de las mujeres para representar que son objetos y cosas, todas son con modelos vivos, las de esta muestra. Este es un díptico tiene una técnica mixta, tiene acrílicos y pasteles a la tiza, está hecho en dos bastidores que se pueden cambiar a gusto de quien lo elija tener.

¿La forma de este cuerpo?

NR: Es un cuerpo hegemónico, porque es una protesta a la hegemonía, al cuerpo impuesto, a la silicona, a todo eso, no como una crítica que ninguna persona puede usar silicona, sino el problema de cómo esta impuesto, porque desde que nacemos nos imponen para pertenecer, es un poco por eso, como se objetiviza a la mujer y a quien se considera mujer.

¿Cuál es el rol del arte ante la reacción de esa figura hegemónica?

NR: Siempre que el arte pueda impactar en quien lo ve esta cambiando algo, porque hace pensar a la persona porque una obra tiene tal colores, o tal composición o porque se está mostrando esto, entonces creo que cualquier persona que ve cualquier obra de arte en cualquier contexto va a ver las cosas o va a repensar y cuestionarse su lugar.

¿Son muchas las dificultades del arte acá en La Rioja?

NR: Son muchas, hay poco consumo del arte hoy, son pocas las personas que pueden dedicarse al arte y no tener otro trabajo, no quiero decir ninguna pero sin dudas deben ser pocas personas que pueden dedicarse a eso, tiene que haber una decisión política para que cambie, tenemos muchísimas obras y muchísimo patrimonio y está todo descuidado, hay habitaciones de despachos con obras enteras tiradas o colgadas en malas condiciones y eso sigue estando así hace muchísimos años, entonces debería haber una decisión política ya que tenemos tantos artistas y tantas artistas pueda haber una promoción del arte y un cuidado del patrimonio también.