Aylén Almendra y Diego Díaz participaron y fueron seleccionados en una convocatoria del museo Franklin Rawson de San Juan. Sus trabajos en video arte sirvieron de escolta e introducción nada menos que a una muestra del Bill Viola, pionero y maestro de la disciplina en todo el mundo.

Bill Viola es seguramente una de las figuras más relevantes del video arte en el mundo. Su trabajo realizado especialmente en los 80´s y 90´s, donde este formato se volvió de fácil acceso para un público casero y cómodo chocó de frente con el consumismo, la superficialidad y la banalidad de la vida capitalista. Sus piezas nos muestran una obsesión por lo místico, lo esotérico y el lenguaje interreligioso, algo que hoy está nuevamente de moda pero era profano en los años del materialismo de Wall Street.

La comparación del registro en video o film con la escultura del tiempo ya fue hecho por artistas de la talla de Adrei Tarkovsky o Andre Bazín, quienes describían en esos términos su profesión en el cine. Viola elevó esta metáfora hasta convertirla en una literalidad en sus trabajos, claramente inspirados por la escultura renacentista y barroca. Justamente fue “El Cuerpo del Tiempo” el nombre con el que se presentó la exposición suya que llegó al Museo Franklin Rawson de San juan en el marco de la Bienalsur 2019.

 

Estrictamente hablando no estaban relacionadas, pero simbólicamente nadie podía negar que la convocatoria de la muestra Imaginarios Virtuales estaba relacionada al arribo de las piezas de Viola. La idea del Rawson fue entonces armar una especie de relevamiento en Nuevo Cuyo en materia de video arte, video minuto y Net.art. La Rioja tuvo como representante a Diego Díaz Y Aylén Almendra dos artistas jóvenes que sin embargo pueden presentar una larga trayectoria.

Díaz, oriundo de Salta pero con más de 13 años en La Rioja, es fotógrafo especializado en turismo y hoy está al frente de Prensa de la Secretaría de Turismo de La Rioja. De su concepción es el estilo visual que adoptó la difusión turística en La Rioja y sin embargo Díaz tiene una faceta artística que cada día le significa mayor reconocimiento.

Almendra por su parte, es chileciteña y licenciada en Diseño Multimedia, lo que en sí mismo tiene su propio significado: Chilecito es una ciudad rebosante de cultura, cuyos protagonistas a veces se ven constreñidos por los límites naturales de un lugar pequeño y apacible. Por otro lado, la carrea de DM es un eufemismo para todo tipo de arte, es el cruce de camino de estudiantes que llegan buscando una manera de formalizar sus gustos por disciplinas huérfanas de carreras: hay cineastas, editores, artistas digitales, fotógrafos, especialistas de FX.

¿Por qué les sorprendió la convocatoria?

Diego Díaz: Porque es una convocatoria de videoarte. Siempre tímidamente en mi casa hacía algunas cosas pero fue mientras hacía un taller con Guillermo Córdoba en el espacio La Nube de Diana Guzmán. Parte de ese proceso desembocó en este videoarte, que es como tratar de darle un dialogo a la fotografía, música a los movimientos y encontrar un camino plástico. Laburo mucho el timelapse que me gusta mucho y sobre todo buscar una banda sonora, la banda sonora es de un chico que se llama Martin Álvarez que es de Famatina.

Aylén Almendra: A mí me sorprendió porque hace mucho que no presentaba a convocatoria y estuvo bueno ser seleccionado y participar de esta muestra. Además otros artistas que respeto mucho que también se presentaron, no quedaron seleccionados.

¿Qué me pueden decir de la obra que presentaron? ¿Cómo fue el proceso de gestarla?

Diego: Lo primero que hago es darle un sentido a la obra: se llama Atmosferas. Tengo también un proyecto de fotografías que se llama Atmosferas que es como una antítesis de lo que hago yo profesionalmente (fotografía turística). Con mucha timidez lo presenté la convocatoria del museo Franklin Rawson para acompañar la apertura de Bill Viola que es como el Maradona del videoarte.

Almendra: Este trabajo forma parte de una serie de trabajos que vine haciendo con líneas en movimiento que ha cambiado de formato entre la fotografía y videos y en este caso tiene la música de Hernán Ocampo. Se tratan de líneas que van cambiando y transformando. El nombre del video es Desde Zonas Desfavorables y se debe a que fue hecho en Chilecito, en un lugar y en una circunstancia que consideré desfavorable mientras lo hacía.

¿Cómo descubrieron su lado artístico y de qué manera lo cultivaron?

Diego: Con miedo y con inseguridad, porque lo publicitario es lo dicho y hecho, no hay mucho margen de indagar y lo plástico es lo que le pasa a uno, tiene que ver mucho con la aceptación de la obra. Tengo 40, soy papa, las cosas me las tomo de otra manera, la aprobación y el resto es como que ya no me importa.

Ph: Gentileza Diego Díaz

¿En la etapa artística deliberadamente te fuiste para el extremo o sentís que se volcó algo de lo que hacías con tu trabajo publicitario?

Diego: Hay como un extremo pero hay líneas que se van desprendiendo, quizás en un tiempo sea como esa antítesis total, pero por ahora es como ese camino de comenzar a decir “separo lo que me hizo conocido a mí por así decirlo, con lo laboral”, los paisajes, los cielos, todos con su composición perfecta y esta faceta, inclusive indago en lo analógico, con Karim Ayame que es otro fotógrafo de acá, coincidimos en el dialogo de la fotografía analógica que también lo tenía escondido para dentro de casa digamos.

¿En tu caso, cómo fue tu acercamiento al arte Aylén?

Ph: Gentileza Diego Díaz

Almendra: Empezó iba al Colegio Polivalente de Arte de Chilecito pero en ese momento estaba orientada a la música. Luego cuando me mudé a La Rioja, en Colegio Nacional tenía un profesor de fotografía, Guillermo García, que alentaba a los alumnos a apreciar lo visual. Nos llevaba a los museos como el MOC y a ver muestras fotográficas. Ese fue el punto de inflexión. Primero empecé con la fotografía, después probé con el video y finalmente el arte audiovisual. Estudié Diseño Multimedia en donde aprovechaba los trabajos prácticos como una manera de experimentar y empezar a recorrer el camino del arte. Empecé a trabajar con sonidos pero siempre alrededor de la imagen.

¿Qué otros artistas consumen o los inspiran? Teniendo en cuenta que la comunidad artística es chica en La Rioja ¿Quiénes les parece que están haciendo un bien trabajo?

Diego: De manera documental me gusta mucho Natalia Díaz, me gusta mucho la mirada que tiene. Está trabajando en un proyecto que se llama “Mujeres y Danza de la Luna” que está zarpadísimo, es una experiencia que tiene que ver con la militancia femenina, tiene una sensibilidad muy buena, labura excelente. Me gusta como labura con los cuerpos Franco Guerrero, de Anillaco, no hizo ninguna muestra todavía, trabaja con los cuerpos y las luces, la producción que hace desde lo casero me gusta, me gusta mucho su impronta, su actitud. Y otro que me gusta es Karim Ayame, con quien he realizado trabajos en conjunto. Para mí él transmite esa cuestión del tiempo quieto.

Almendra: No tengo artistas favoritos, me gustan ciertas imágenes de algunos artistas, me gusta mucho lo que hace James Turrell, que no es video propiamente pero que me encanta. También me gusta la obra de Julio Lepark. De acá me gusta mucho Javier Estrada que tiene un trabajo digital muy grande y es raro porque Javier no es de la generación de las cosas digitales y fue transformando su obra pictórica a digital y es muy bueno. También me parece genial como está trabajando Diego (Díaz). Respeto mucho a cualquiera que se dedique a este tipo de arte porque acá la comunidad (del arte digital) es muy chica y uno sabe cómo se trabaja, lo difícil que es no poder contar con equipos ni con salas adaptadas para proyectar.

Ph: Gentileza Diego Díaz

¿Cómo les gustaría continuar con el arte? ¿Por qué caminos les gustaría explorar?

Diego: Quiero seguir indagando con estos proyectos, “El tiempo otro laberinto”, “Atmosfera” y mi proyecto audiovisual de documentales que tengo con Fernando Bermúdez, un proyecto documental ganador del incuba inca, ganador del festival internacional de la cultura de Jujuy, se va a filmar parte en La Rioja y parte en Haití.

Ph: Gentileza Diego Díaz

Almendra: Ahora estoy con un proyecto con mis hermanos que son unos talleres de rotoscopía, los hicimos durante la última Feria del Libro y la idea es seguir de esa manera porque es una técnica bastante accesible para hacer animación. Por mi parte, seguramente seguiré indagando en las líneas y dándole muchas vueltas más, siempre surgen nuevas formas de trabajar las líneas.