El docente y músico nos explica cuál es el objetivo y cómo funciona el Espacio Random, así como su rol al frente de la oferta artística y del crecimiento de este lugar que trajo una oferta única en la noche riojana.

La música es para él una vocación de vida, “una manera de liberarse de la discordia humana”, al decir del Cuchi Leguizamón.  Oriundo de una familia de artistas populares riojanos, Iván Gramajo sabía que ni sus gustos musicales por el jazz, el blues y el folclore innovador del Chango Farías Gómez o los Falú, ni sus ansias por crecer y buscar nuevos horizontes se podían realizar plenamente en Malanzán, el pueblo de 2500 habitantes del interior riojano que alguna vez vio galopar por sus llanos a Quiroga.

Con ayuda de su familia, Iván estudió en el profesorado de música de La Rioja y comenzó a participar de la movida musical de la capital, formando parte de varias agrupaciones de folclore y jazz, usualmente como bajista; su instrumento de elección cuando tiene que mostrar sus habilidades.

Gramajo es desde 2016 el curador artístico de Espacio Random, un centro cultural que pertenece a la Fundación Fuego Interno y que se ha instalado en La Rioja como un lugar que ofrece música en vivo como no se había visto antes por estas partes y una oferta artística que continua ampliándose y que busca cambiar la forma en que se difunde y se aprecia la cultura en esta ciudad.

Es raro escuchar hablar de alguien como curador cultural de un lugar que no es un museo o una exposición, ¿en qué consiste este trabajo?

La curaduría es ser como un médium entre la cultura urbana que está sucediendo y el espacio cultural. Sería como producir artistas y a la vez darles un reconocimiento a través de un espacio físico para que presenten sus actividades. Es coordinarlos, digamos.

Tu formación ha sido musical más que nada, pero el Espacio Random trasciende esa disciplina artística…

Claro. El Espacio Random comienza con actividades que fueron un ciclo de música en vivo y también degustaciones de vino, porque la degustación también tiene un carácter cultural muy importante al ser la producción de la uva algo muy importante en la provincia, hasta te diría simbólica. Entonces también es generalizar la cultura en ese aspecto.

También se hicieron degustaciones de cerveza que tuvieron otro objetivo: valorar el trabajo de un emprendedor joven como es Pablo Losteau. También se hicieron degustaciones de filosofía y más allá de la música se está hablando de una cultura urbana y una cultura del trabajo que en Espacio Random buscamos destacar.

¿Cuál es tu visión de particular sobre el arte, cuáles son tus criterios curatoriales?

En La Rioja hay muy buenos artistas, muy finos y muy profesionales. Lo que carece en esta ciudad son los escenarios y por esos muchos artistas mueren, no te digo en la clandestinidad, pero si en estado de desconocimiento donde la obra se conoce solamente en el círculo íntimo del artista y la gente no lo puede apreciar.

Nuestra propuesta según esa necesidad es fomentar ese trabajo desconocido, hacerlo colectivo. Vivir del arte y de la música es muy duro acá en La Rioja, no se puede y muchos tienen que trabajar dando clases para poder sobrevivir, no tenés un lugar que te garantice para vivir o para generar una gira de música que no sea cuarteto. La Rioja es un buen semillero de artistas pero les faltan los escenarios.

¿Cómo equilibra Espacio Random entre lo popular y lo que es más alternativo o específico?

La bandera que uso culturalmente en el Espacio Random es que el arte sea verídico, que sea puro, que sea serio. Es lo único que yo priorizo y lo único que voy a valorar, que el arte sea un estilo de vida y no un hobby, que no tiene nada de malo que lo sea, pero a veces hay que valorar a la gente que insiste con vivir de esto. Por eso yo en Random priorizo el arte serio, transparente con una propuesta de vida detrás de eso.

Por  otro lado en el Espacio Random les ofrecemos un centro cultural totalmente orgánico donde al artista se le brinda todo para que vengan a crear y generen sus propios ingresos. Acá se le ofrece un escenario, muchas herramientas de comunicación para permitir que el artista llegue a la comunidad.

Se podría decir que es como una colaboración: Yo pongo, vos ponés…

Como te digo: orgánico. El artistas tiene que poner su trabajo honesto porque acá en el Espacio Random hay un equipo humano que trabaja horas para generar eso.

Hablanos un poco del equipo que te acompaña en el Espacio.

Es un equipo donde cada uno tiene una función muy diferente fuera del Espacio. Es un co-working que se hace interno en el que todos apoyamos a un mismo fin. Por eso trabajamos horas extras, sin generar ninguna ganancia económica, sino que trabajamos con el fin de que esta sea una propuesta seria y pueda ser aprovechada por los artistas. Es un grupo que laboralmente está toda las semanas al pie del cañón, esforzándonos para que todo salga lo mejor posible y agasajar tanto a los artistas como al público.

En estos dos años, ¿Qué experiencias te dejó la curaduría de Random?

Han sido siempre muy positivas porque de ser un lugar muy chico empezamos con pocas cosas y cada uno fue poniendo su silla, su meza como para ir creciendo. Se ha hecho a pulmón y eso fue generando que todo crezca: donar una batería, donar un amplificador, un bajo para que los artistas vengan a colaborar. Todo eso fue sumando y la gente fue valorando ese esfuerzo. Y eso va mutando mucho: de empezar con jazz y sushi, seguimos con degustaciones de vinos y llegó a lo que tenemos hoy con el stand up, conciertos exprés, incluso propuestas audiovisuales como son los microconciertos.

¿Con qué criterio se define la programación que plantea el Espacio?

Las propuestas fueron surgiendo a partir de sugerencias de cada integrante del Espacio para fomentar nuestras capacidades. Por ejemplo: los microconciertos son una propuestas destinada también a mostrar el valor de la pre y post producción de la que somos capaces aquí.

¿Qué diferencia a este lugar de otros que compiten por la noche en la ciudad de La Rioja?

La diferencia está en el criterio, los artistas, las propuestas que como ya te dije son verídicas. Hay una cierta planificación previa a todos los shows que se dan que hace que tengan un hilo conductor que va gestando y estandariza el trabajo. Por otro lado, la propuesta es siempre muy interesante ya sea musicalmente, poéticamente, culturalmente.

¿Hasta ahora cuál ha sido el feedback de la gente?

Hasta ahora ha sido muy positivo, por el hecho de que más allá de ser la única propuesta con música en vivo que está abierta todas las semanas abierta, hoy en día ya tenés propuestas como el stand up que apelan al interés de otro tipo de público. Ampliamos nuestros horizontes.

¿Cuál es tu objetivo a futuro al timón de este lugar?

El propósito es que el espacio Random sea un centro cultural de lunes a sábado. Donde más allá de brindarse shows en vivo también se ofrezcan propuestas educativas referidas a las actividades culturales que fomentamos. Aquí en el Espacio tenemos como una familia de músicos y cada uno va tomando la iniciativa dentro de las actividades.

Contanos un poco más sobre los artistas que se han ido nucleando en el Espacio.

El Espacio Random tiene como una familia de músicos detrás de telón que nos reunimos de manera regular. Está compuesta por Germán Gordillo, Mauro Domene, Nahuel Minué, Lucas Brizuela, Leo Domene y otros que también se acercan y se suman de manera más itinerante. Estos son los músicos que forman la Moka Band, la pata musical del Espacio.

Por otro lado también han colaborado otro tipo de personas como la artista plástica Noelia Cezar, y el equipo de FiloCafé, que dan charlas muy interesantes y didácticas sobre filosofía. Nosotros siempre estamos abiertos a todo tipo de colaboraciones, queremos que Espacio Random sea un centro cultural con una visión educativa y de fomento del arte, la cultura y el pensamiento.